Monterrey

¿Los ricos necesitan ser frugales?

OPINIÓN. Tener cierto equilibrio entre ingreso y gasto ayuda a llevar una vida ordenada financieramente hablando y permite aspirar a una libertad financiera que brinda mucha tranquilidad.
VISIÓN 
FINANCIERA

MAURICIO 
DE MEDINA
28 julio 2016 9:48 Última actualización 28 julio 2016 9:54
Mauricio  de Medina

Mauricio de Medina

El término frugal se aplica a la persona que come y bebe poco, en el ámbito de las finanzas se dice que una persona es frugal cuando vive por debajo de sus posibilidades. Existen estudios que demuestran que este hábito es esencial para las personas que han construido una fortuna a base de su propio esfuerzo, pero existe la pregunta si es necesario ser frugal cuando ya se tienen altos ingresos.

Muchas personas aspiran a tener un flujo importante para dar rienda suelta a lujos y deseos, pero lo cierto es que si se quiere preservar la riqueza uno debe ser constante en el hábito de ahorrar.

En un sondeo en Estados Unidos en el 2014 se obtuvo que la media de ingreso nacional anual de la clase trabajadora era de 47 mil 230 dólares y la ubicación de la parte alta era en promedio de 200 mil dólares por año para especialistas en profesiones tales como CEOs, doctores, financieros y cirujanos, sin embargo, se descubrió que a pesar de esos rangos de ingreso una gran mayoría tenía un bajo nivel de patrimonio.

De tal manera que se listan cuatro ideas para adoptar una vida frugal:

TAL VEZ NO QUIERAS TRABAJAR TODA TU VIDA

Un ingreso decoroso o arriba de la media es algo digno de celebrar, pero eso implica mantenerlo y cuidarlo todo el tiempo hasta morir si es que se gasta todo lo que se ingresa. En cambio, si se ahorra una parte cada mes y se invierte sabiamente puede llegar un momento en que el dinero trabaje para el dueño del mismo sin tener que preocuparse por tener siempre un empleo u ocupación con un ingreso alto.

CUIDAR ALGUNOS GASTOS NO TIENE QUE SER DOLOROSO
La frugalidad no tiene por qué ser dolorosa. Basta con pequeños cambios, por ejemplo, manejar el mismo carro un par de años más, llevar comida al trabajo un par de veces a la semana, ir menos al centro comercial a comprar artículos de moda, son pequeños cambios que pueden ser benéficos y no implican desfallecer en el intento.

Los buenos tiempos se pueden alternar con los malos tiempos
Sin tener que llenarse de negativismo, es cierto que hay ciclos y así como hay temporadas donde se puede llegar a ganar muy bien, el futuro laboral y la salud son temas inciertos por lo que tener un soporte siempre dará tranquilidad al núcleo familiar por si llega una temporada de vacas flacas. De tal forma, que si algún día se tiene que reducir el ritmo de gasto, si se lleva una vida sencilla ya se está parcialmente preparado.

HACE LA VIDA MÁS SIMPLE
El exceso de “juguetes” puede convertirse en una fuente de mayor preocupación y gasto. Imagínese siendo poseedor de una gran alberca donde refugiarse en verano rodeado de su familia y amigos, sin embargo, esa comodidad también se ve traducida en gastos de mantenimiento y cuidado.

Como comentario final desde mi punto de vista tener cierto equilibrio entre ingreso y gasto ayuda a llevar una vida ordenada financieramente hablando y permite aspirar a una libertad financiera que brinda mucha tranquilidad, por lo que la frugalidad no tiene que traducirse en limitaciones exclusivamente. ¿Usted qué opina?

* El autor, Mauricio de Medina, es socio-director de México Bursátil. Especialista en Estrategia Bursátil; y Master en Administración de Empresas.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.