Monterrey

Los neoloneses no deben equivocarse dos veces

OPINIÓN. Nuevo León sufragó su voto de castigo o esperanza contra los partidos y eligió a un independiente -Jaime Rodríguez-; ésta vez ni Nuevo León, ni ningún mexicano pueden equivocarse.
DESDE TEXAS….
Javier Amieva
javier.amieva@hispanicinternational.com
04 diciembre 2017 9:51 Última actualización 04 diciembre 2017 9:51
Javier Amieva, analista político en Texas, y experto en temas de la frontera México-Estados Unidos..

Javier Amieva, analista político en Texas, y experto en temas de la frontera México-Estados Unidos.

Es muy posible que el PRI –como partido y grupo de poder-, haya hecho la decisión correcta al seleccionar a quien seguramente será el candidato oficial y contenderá por la Presidencia de México; esta es la percepción en términos generales que se perspira en círculos políticos y empresariales norteamericanos. Esto concluí, después de haber realizado varias entrevistas a oficiales de rango medio y alto del gobierno estadounidense y –es más-, no sólo la decisión la ven con buenos ojos, sino con una perspectiva oficial de aprobación y confianza; aunque se sabe que aún se está lejos de una posible decisión electoral.

Al ver a México, desde fuera, se le percibe bajo la carga de estar sosteniendo una fuerte crisis de aceptación del gobierno actual y de un crecimiento rebasado de violencia e inseguridad en muchos estados; esto preocupa a los gobernantes y a la población de los estados de la frontera con México; sus habitantes y gobierno no desean tener más intranquilidades por los focos de violencia que pudieren pasar de una violencia gansteril e ilegal, a una violencia institucional, donde las autoridades y los partidos elijan facinerosos enarbolando banderas pseudo-socialistas y donde la impunidad florezca.

También la crisis económica y social en otros países de América imbuye temor; por ejemplo, la situación en que se encuentra empantanada Venezuela, es un ejemplo claro de que líderes que han llegado al poder, -ya sea por votación o por imposición-, no saben conducir las riendas del país y la sombra del socialismo sigue causando desconcierto y miedo al americano promedio; aunque, en este país tengamos un líder que por sus acciones pudiera terminar bajo juicio político por tráfico de influencias, negocios y truculencias que ha manejado solapado por Rusia, pero eso es otro tema.

Sin embargo, si Andrés Manuel López Obrador llega al poder; el escenario puede ser que las relaciones entre Estados Unidos y México se tensen aún más; por ejemplo el TLC/NAFTA sufriría retrasos en su reconducción y habría que reanalizar más capítulos desde otras perspectivas; y las medidas de seguridad migratorias se endurecerían más.

Hoy el turista con visa entra y sale sin problema de EU, y es cierto, la relación intergubernamental entre ambos países es tensa, pero entre ciudadanos y empresarios esto no se refleja, hay libre mercado y en cuanto a proveeduría y cuidar sus intereses ninguno de los dos países desea paralizar el intercambio comercial; por ello los empresarios analizan distintos panoramas con y sin NAFTA, para poder extender el flujo de mercancía y claro, nadie queremos que se pierdan puestos de trabajo y el bienestar económico; pero, bajo un país gobernado por populistas-socialistas, sería otra cosa.

En el 2018, habrá más candidatos que posiblemente en ninguna otra contienda político-presidencial de las que yo recuerdo. Hoy López Obrador lleva el liderazgo en las encuestas y ha prometido -como TRUMP lo hizo-, con echar abajo las reformas de su predecesor, eso es preocupante. Sin embargo, el hecho de que el nuevo pre-candidato Meade este muy cerca de AMLO, en encuestas a tan sólo unos días del “destape” disminuye la ansiedad de quienes deseamos -desde acá, y haciendo nuestra tarea- que México triunfe y salga de la situación actual que podría empeorar, ya lo dije, si AMLO llega al poder; el pueblo de México y sus ciudadanos no se lo merecen; sin embargo en ellos estará el otorgar el voto al candidato correcto.

Pero estimado lector; es importante tomar en cuenta que el electorado está cansado de gobiernos desfachatados y ello puede terminar promoviendo el voto de castigo o de “esperanza”; como Trump predicó a la comunidad de color “Voten por mí, no tienen nada que perder”; hoy esas minorías de bajos ingresos perderán beneficios sociales y atención médica a causa de iniciativas de Trump: los autócratas no tienen palabra.

El caso es que la desesperanza, la ignorancia y el deseo de vendetta o desagravio contra los gobernantes a veces lleva a los pueblos a votar, aun en contra de sus propios intereses; en México, en el 2018 sólo hará falta un 30 por ciento o menos de los votos para ganar y AMLO está muy cerca.

Mi conclusión: Nuevo León sufragó su voto de castigo o esperanza contra los partidos y eligió a un independiente -Jaime Rodríguez-; ésta vez ni Nuevo León, ni ningún mexicano pueden equivocarse…seria el tiro de gracia!

El autor es analista político en Texas, y experto en temas de la frontera México-Estados Unidos.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.