Monterrey

La inversión comenzará a desacelerarse

OPINIÓN. El peso seguirá impactando negativamente la inversión en maquinaria y equipo, sufriendo por la volatilidad de los precios del crudo, la expectativa de alza de tasas en los Estados Unidos y una posible victoria de Donald Trump en el vecino país.
VISIÓN 
ECONÓMICA

JESUS GARZA
16 junio 2016 9:7 Última actualización 16 junio 2016 9:11
Jesús Garza

Jesús Garza

Los últimos datos sobre la inversión fija bruta del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) indican que, si bien la inversión cayó en marzo 3 por ciento en su comparación anual, las cifras ajustadas por estacionalidad muestran una mejora relevante. En el primer trimestre la inversión fija bruta creció 5.7 por ciento anual (ajustado por estacionalidad), una mejora del -5.7 por ciento registrado durante el último trimestre del año pasado. En su interior destaca el crecimiento anual de la inversión en el sector de la construcción, 12.8 por ciento durante el primer trimestre del año, impulsado por la construcción residencial primordialmente. Sin embargo, la tendencia de la inversión hacia adelante es de una desaceleración, analicemos por qué.

Primero, el último dato de importaciones de maquinaria y equipo de la balanza comercial mostró una caída importante de 4.1 por ciento anual en abril. Ello es congruente con la continua desvalorización del peso que ha encarecido las importaciones en el país. Durante el primer trimestre del año, la inversión en maquinaria y equipo se contrajo 8.7 por ciento en su comparativo anual (ajustado por estacionalidad), registrando tres variaciones mensuales negativas consecutivas. Cabe destacar que la importación de bienes como la maquinaria es un proxy de la inversión doméstica. Así, el componente de inversión en maquinaria y equipo continuará decepcionando ya que la persistente depreciación del peso limitará la importación de estos bienes.

Segundo, si bien la inversión en la construcción mejoró durante el primer trimestre del año, pronostico que comenzará a debilitarse a partir del segundo semestre del año. Ello como resultado del impacto de menores proyectos de infraestructura del gobierno federal a raíz de los ajustes en el gasto gubernamental anunciados tanto el 2015 como en febrero de este año. La inversión en el sector construcción no residencial acumula 10 meses de variaciones anuales negativas. Si bien los datos ajustados por estacionalidad muestran una mejora en el primer trimestre del año (17.5 por ciento anual en el 1T 2016 vs. -5.3 por ciento anual en el 4T 2015), ello se debió probablemente a un aumento temporal del gasto de gobierno precediendo las elecciones en algunas entidades federativas. Pero como nos muestra la historia, a partir de la finalización de las mismas veremos una desaceleración en la inversión en construcción, en particular hacia proyectos de infraestructura públicos. Si bien se espera que la inversión residencial continúe con un buen dinamismo, no será lo suficientemente robusto para compensar la caída en inversión en proyectos de infraestructura (el gobierno planea reducir el déficit fiscal de 3.5 por ciento del PIB en 2015 a 3.0 por ciento en 2016).

Así, es muy probable que a partir del segundo trimestre del año comencemos a observar una desaceleración en la inversión. El peso seguirá impactando negativamente la inversión en maquinaria y equipo, sufriendo por la volatilidad de los precios del crudo, la expectativa de alza de tasas en los Estados Unidos y una posible victoria de Donald Trump en el vecino país. Además, el ajuste en el gasto de gobierno afectará a la inversión en proyectos de infraestructura hacia adelante.
Un punto clave a considerar en este escenario son los precios del petróleo, que, si se comienzan a recuperar, podrían mejorar el panorama de las finanzas públicas y fortalecer al peso, mejorando las perspectivas de la inversión en el país.

* El autor es consultor económico y académico, tiene un doctorado en Finanzas y maestría en Economía Financiera por la Universidad de Essex en el Reino Unido, y una Licenciatura en Economía por el ITESM (campus Monterrey).

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.