Monterrey

Koreatown tiene su centro en Apodaca

La comunidad de Huinalá se ha convertido en el nuevo hogar de los coreanos que han arribado a Nuevo León junto con sus compañías, por lo que el Koreatown cuenta con todos los servicios, incluso restaurantes con su comida tradicional.
Daniel Anguiano
23 noviembre 2015 21:34 Última actualización 24 noviembre 2015 10:31
Huinalá. (Cuartoscuro)

Huinalá es el segundo hogar de los coreanos. (Daniel Anguiano)

Una parte importante de la comunidad coreana que en los últimos dos años ha llegado a la ciudad se ha instalado en Huinalá, localidad de Apodaca; en donde además de los servicios básicos como vivienda, demandan también otro tipo de elementos que han dado pie a la generación de comercios que buscan atrapar el interés de estas personas.

En un recorrido se pudo constatar que algunos servicios como lavandería, peluquería (hair shop) o restaurantes se anuncian en coreano en las plazas comerciales del sector, lo cual da pie a considerar a esta zona de Apodaca, como el corazón del Korea Town; pues es muy común encontrar a la población coreana transitar por las calles de la zona y en estos establecimientos.

Incluso, en algunos de estos establecimientos, como el restaurante Myngga, un mexicano podría pasar por extranjero; en el lugar, y aquí además de la comida, el ambiente es cien por ciento coreano.

Desde los dueños y los comensales, hasta los programas de televisión, el mobiliario, las cervezas, corresponden al país asiático en cuestión.

También, por la avenida Miguel Alemán es posible encontrar una diversidad de panorámicos, toldos, pancartas con leyendas en coreano que evidentemente están dirigidos a esta población que hoy forma ya un nuevo mercado en la ciudad.

Y aunque es en Pesquería donde se construye la primera planta de la armadora coreana en México, para la cual se requerirá una inversión de más de 3 mil millones de dólares, la presencia de esta población se percibe por toda el área metropolitana.

Con Kia una cadena de proveedores coreanos también realizan inversiones en el estado e instalan sus plantas alrededor de las de la armadora; lo cual ha generado una oleada de ciudadanos coreanos a Nuevo León.

En consecuencia, la demografía de la ciudad se modifica; que de acuerdo al Instituto Nacional de Migración en la entidad habitan cerca de 10 mil nativos de Corea del Sur; número que se espera se incremente en al menos los próximos dos años.

SALÓN DE COREANO

Hace menos de un año, el restaurante Las Palmas en Pesquería, todavía tenía este nombre; hoy, en la entrada, junto a una palmera de hojas tostadas por el otoño, se levanta un anuncio que lo identifica como Salón de Coreano.

El lugar tiene un patio amplio, que en un día sin lluvia, bastan algunos toldos para proteger del sol a un nutrido grupo de trabajadores coreanos que religiosamente, de lunes a sábado, acuden al mediodía a comer ahí.

Este restaurante está a la salida de la cabecera municipal de Pesquería; municipio que incluso antes de la llegada de Kia y la planta siderúrgica de Ternium, atraviesa por un hipercrecimiento.

Se sabe también que entre las calles de Pesquería, existen “fonditas”, improvisadas en casas rentadas por coreanos que ofrecen el servicio de comida a los trabajadores de la planta.

“Hay algunas casas que las rentan familias y tienen ahí un restaurancito. Ponen unas mesas afuera y contratan a alguien que les ayude y así dan el servicio. Por eso ya casi no vienen hasta acá (los trabajadores)”, dijo la empleada de un comercio ubicado frente a la plaza principal del municipio.

En entrevista previa con El Financiero, el anterior alcalde de dicho municipio, José Gloria López, explicó que la localidad tenía permiso para desarrollar 65 mil viviendas, de las cuales hasta este año se tenían 35 mil de ellas ya construidas, todas ellas de interés social y el 40 por ciento de éstas están deshabitadas.

En ese entonces, manifestó que lo que se buscará es que en adelante la vivienda que se construya esté destinada a otro sector de la población, de mayor poder adquisitivo.

Sin embargo, desde la llegada de la armadora, el municipio vive una revolución. El principal camino que lleva a la cabecera municipal, la carretera de Santa María la Floreña, es transitada diariamente por una multitud de vehículos, principalmente camiones.

Pero eso es sólo una parte, el municipio mantiene un proyecto de adecuación de vialidades para el cual se invertirían hasta 2 mil millones de pesos, informó Gloria López en su momento.

Aunado a estos proyectos, la administración municipal trabaja en varios frentes para impulsar el desarrollo de esta zona, mismos que son educación, comunicación, seguridad y vivienda.

“Hay vialidades muy importantes que por ahí de esas funciones estamos trabajando a nivel federal, que estamos manejando a dos cuerpos, dos carriles de cada lado que van a estar por la parte sur del complejo de Kia. Hemos estado platicando y la vía más importante es la que va del lado sur del complejo, estamos hablando de mil 500 millones de pesos”, comentó entonces el edil.