Monterrey

Inversión pública en caída libre

OPINIÓN. El fuerte recorte a la inversión pública no es homogéneo hacia todas las entidades federativas. Mientras que el destinado hacia el Estado de México reporta un crecimiento importante, el dirigido hacia Nuevo León es muy pobre.
VISIÓN ECONÓMICA
Jesús Garza
jgarzagg@gmail.com
06 julio 2017 9:28 Última actualización 06 julio 2017 9:29
Jesús Garza, director general y fundador de GF GAMMA.

Jesús Garza, director general y fundador de GF GAMMA.

Esta semana el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) publicó las cifras de la inversión fija bruta para el mes de abril.

La inversión registró una caída de 2.7 por ciento en su comparativo anual, destacando la fuerte disminución de la inversión no residencial (9.3 por ciento y de 8.8 por ciento en lo que va del año), es decir, la relacionada con la inversión pública en infraestructura.

Asimismo, la inversión residencial cayó 3.1 por ciento mientras que la relacionada con la inversión en maquinaria y equipo aumentó 4.7 por ciento.

La tendencia del ejercicio del ajuste del gasto público sigue impactando fuertemente a proyectos de infraestructura. La caída en la inversión residencial es probable que se explique por el ciclo de alza de tasas aunado a un entorno económico externo de incertidumbre (por la renegociación del TLCAN), lo cual esté afectando la toma de decisiones de inversión en el sector privado.

Si analizamos los datos de inversión presupuestaria de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) vemos una contracción en dicho rubro de casi 21 por ciento anual (enero-mayo). Es decir, el ajuste al gasto público sigue impactando fuertemente a la inversión pública.

Al interior se observan datos alarmantes. La inversión energética registra en el mismo periodo una disminución de 28 por ciento, en el rubro de la educación una fuerte contracción de 47.1 por ciento anual, y al abastecimiento de agua potable y alcantarillado una caída de 68.7 por ciento. Cabe resaltar que también se registra una disminución en el gasto corriente de 2.7 por ciento. Sin embargo, el ajuste en este rubro debiera ser mucho mayor que el destinado a obras públicas, el cual impacta directamente en la economía real.

El fuerte recorte a la inversión pública no es homogéneo hacia todas las entidades federativas. Mientras que el destinado hacia el Estado de México reporta un crecimiento importante (por el tren Toluca-México y el nuevo aeropuerto de la CDMX) el dirigido hacia Nuevo León es muy pobre, pese a que está entidad aporta más recursos a la federación que el Estado de México (el segundo que más aporta según las últimas estadísticas de 2016).

Sin embargo, no todo son malas noticias. La inversión en maquinaria y equipo muestra un crecimiento importante, probablemente resultado de un sector externo más dinámico. Los últimos datos de la balanza comercial indican que el sector exportador (en particular de manufacturas) continúa con una tendencia ascendente.

El autor es el director general y fundador de GF GAMMA y catedrático en el ITESM campus Monterrey. Cuenta con un doctorado en Finanzas y maestría en Economía Financiera por la Universidad de Essex en el Reino Unido, y una Licenciatura en Economía por el ITESM (campus Monterrey).

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.