Monterrey

Experiencia en Texas con gas shale muestra problema de consumo de agua

Las proyecciones del uso neto acumulado de agua para los próximos 50 años en todos los plays de Texas se estiman en cuatro mil 350 millones de metros cúbicos.
Edgar Rivera
07 abril 2014 12:2 Última actualización 07 abril 2014 12:3
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Tanques de almacenamiento de la compañía estatal de energía YPFB en la planta de Gas Natural de Río Grande. (Foto: Bloomberg)

Tanques de almacenamiento de la compañía estatal de energía YPFB en la planta de Gas Natural de Río Grande. (Foto: Bloomberg)

MONTERREY.- Una investigación sobre el consumo de agua que se utiliza en un año para soportar la producción de shale gas en algunas regiones de Texas, revela que su uso en este proceso ha llegado a ser equivalente al 9 por ciento del consumo de Dallas en un período similar.

“Un estudio realizado en 2012 sobre consumo de agua en la producción de shale gas en tres grandes regiones de Texas (Barnett Shale, aproximadamente 15 mil pozos activos a mediados de 2011, Texas-Haynesville Shale, 390 pozos e Eagle Ford Shale, mil 40 pozos), muestra que en 2011 el consumo acumulado de Barnett fue de 145 millones de metros cúbicos, casi equivalente al 9 por ciento del consumo anual de Dallas”, señala un estudio de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL).

Un segmento del estudio dimensiona la problemática del uso del agua en grandes cantidades y señala que, “el uso del agua en yacimientos de menor extensión está aumentando rápidamente, por ejemplo 6.5 millones de metros cúbicos en Texas-Haynesville y 18 millones de metros cúbicos en Eagle Ford”.


En el estudio, publicado en octubre de 2013 por el investigador Javier H. Estrada de la CEPAL, titulado “Desarrollo del gas lutita (shale gas) y su impacto en el mercado energético de México, se señala también que en la extracción de gas shale o lutitas, la perforación convencional requiere grandes volúmenes de agua para enfriar y lubricar el cabezal de perforación y eliminar el lodo resultante, “y en este proceso la fracturación hidráulica o “fracking” requiere alrededor de diez veces más agua”.

Destaca que, “hay dudas sobre los posibles efectos de la técnica de fracking y los disolventes químicos empleados en mantos freáticos y agua potable. Las analogías y extrapolaciones de las experiencias varían entre plays o conglomerados de yacimientos.

“Sin embargo, las dudas crecen ante la discordancia entre la creciente producción de gas y precios de mercado inferiores a los costos”, señala el estudio.

Agrega que, “el uso del agua para producir shale gas en Texas es menor al 1% del agua extraída en todo el estado. Sin embargo, los impactos locales varían según la demanda total. Las proyecciones del uso neto acumulado de agua para los próximos 50 años en todos los plays de Texas se estiman en cuatro mil 350 millones de metros cúbicos, con un máximo anual de 145 millones de metros cúbicos a mediados de la próxima década, hasta decrecer a 23 millones de metros cúbicos hacia 2060.