Monterrey

Estructuras de participación 80/20

OPINIÓN. En suma, la estrategia 80/20 alinea y entrelaza con firmeza los objetivos del administrador y los socios.
COLUMNISTA
INVITADO

CARLOS E.
ROUSSEAU
23 junio 2016 9:16 Última actualización 23 junio 2016 9:23
Carlos E. Rousseau

Carlos E. Rousseau

Opinión. Por lo general, el rendimiento de un proyecto de inversión se distribuye en una estructura de cascada, que muestra la prioridad de la repartición entre el administrador y los inversionistas.

Quote. “Una inversión es la que, tras un análisis, promete la seguridad del principal y un adecuado retorno. Las operaciones que no cumplan estos requisitos son especulativas”. Benjamin Graham.

Al participar en una estructura de sociedad es común encontrarnos con la conocida estrategia del 80/20.

En esta, al promotor de una inversión —el administrador— se le premia con un promote: un ingreso extra sobre las utilidades que se obtienen una vez alcanzado un rendimiento mínimo preestablecido. A este último se le conoce como tasa de rendimiento preferente y se fija en función del riesgo del proyecto y su contraste con otras alternativas de inversión.

Medidas como estas se emplean a manera de incentivo para que el administrador trabaje en pos del mayor rendimiento posible.

El siguiente es un ejemplo de cascada (waterfall) de distribución de ganancias acorde a una estructura 80/20:
Primer evento. Recuperación: retorna el total del capital aportado por los inversionistas;
Segundo evento. Rendimiento preferente: se destina el pago de este rendimiento a los inversionistas sobre su capital aportado;
Tercer evento. Catch-up: el administrador recibe su proporción del capital y rendimiento preferente;
Final. Promote: tras cubrir el capital y el rendimiento preferente, la utilidad posterior se distribuye entre los inversionistas, quienes reciben el 80 por ciento, y el administrador, con el 20 por ciento restante.

En esta estructura tipo, utilizada con frecuencia en fondos de inversión de capital privado y proyectos de bienes raíces, los rendimientos no toman en cuenta los honorarios de los administradores, los cuales sirven para cubrir los costos de operación y no les representan utilidades.

En suma, la estrategia 80/20 alinea y entrelaza con firmeza los objetivos del administrador y los socios.

* El autor es socio fundador y CEO de Orange Investments.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.