Monterrey

Es Nuevo León líder en investigación aeronáutica

La entidad se ubica en el segundo lugar a nivel nacional en empresas que dan servicios de mantenimiento a las aeronaves privadas, como es el caso de Aerovitro, que está certificada por compañías globales.
Juan Antonio Lara
04 mayo 2014 21:0 Última actualización 05 mayo 2014 5:0
Industria aeronáutica

El Centro de Investigación e Innovación en Ingeniería Aeronáutica de la UANL cuenta con tres patentes en proceso de registro. (Archivo)

MONTERREY.- El despegue del sector aeronáutico de Nuevo León va de la mano de la investigación que están haciendo instituciones académicas del estado, como es el caso del Centro de Investigación e Innovación en Ingeniería Aeronáutica de la UANL, mejor conocido por sus iniciales como CIIIA.

Además, Nuevo León se ubicó ya en el segundo lugar a nivel nacional en empresas que dan servicios de mantenimiento a las aeronaves privadas, como es el caso de Aerovitro, que está certificada por compañías globales.

A dos años de haber iniciado operaciones, el CIIIA ya tiene en proceso de registro tres patentes propias ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial y otras cuatro en conjunto con empresas del clúster aeronáutico.

“Desde que inició el clúster aeronáutico, nosotros participamos activamente, tanto en apoyo a las empresas para los diferentes proyectos de investigación e innovación, como en proyectos de la propia Universidad”, indicó Patricia del C. Zambrano Robledo, coordinadora de Proyectos e Investigación y Servicios Tecnológicos del CIIIA.

Mencionó que tienen una cartera de proyectos por 32 millones de pesos con empresas del aeroclúster para este año, dos millones más que lo facturado en el 2013.

Entrevistado aparte, Alberto Salcido, gerente de Control de Calidad e inspección de aeronaves de Aerovitro, dijo que esta empresa es uno de los centros de mantenimiento más grandes del Aeropuerto del Norte (MRO, por sus siglas en inglés) y el que más capacidades tiene para atender a la aviación civil nacional e internacional.

La empresa está certificada como taller autorizado por la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) con el número 109 y también es un centro de servicio autorizado por las firmas Bombardier, Daher- Socata, Honeywell Aerospace y Rockwell Collins.

“Aerovitro ofrece servicios de taxi aéreo, de FBO, de hangar y servicios de mantenimiento, no sólo a las aeronaves del grupo, sino a las aeronaves de particulares o de otras empresas”, indicó Salcido.

El CIIIA tiene tres grandes áreas que son: la de materiales, estructuras y la parte de dinámica del vuelo, que tiene que ver con la aviónica o electrónica de los aviones.

“Con Frisa Aerospace hemos desarrollado varios proyectos que tienen que ver con el procesamiento de las nuevas aleaciones que van surgiendo en el campo de la aeronáutica, que normalmente los fabricantes las diseñan y las lanzan al mercado, pero no cuentan con todo el conocimiento de los intervalos de temperaturas, de fuerzas, con las cuales se puede trabajar en cada una de las operaciones”.

Lo que hace el CIIIA es ayudar al empresario a descubrir toda esa historia del material, hacer las pruebas y las investigaciones para dar estos parámetros.

Con otras empresas, como Monterrey Aerospace, han colaborado en los procesos especiales de recubrimientos para los materiales que actualmente usan para los helicópteros.

“Además, tenemos programas de formación de recursos humanos porque las empresas necesitan ciertas capacidades en diseño y manufactura computacional, y lo que normalmente hacemos es que bajo un perfil que ellos nos envían se escogen estudiantes de las carreras de aeronáutica, manufactura y mecatrónica de la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica para que apoyen a las empresa en sus diseños y desarrollos tecnológicos”.

En el Centro trabajan 22 investigadores de la UANL, los cuales generan proyectos de ciencia básica y proyectos de investigación aplicada, donde participan las empresas que tienen una necesidad muy específica

.“Muchas veces, el conocimiento que se generó en los proyectos de ciencia básica se aplica en los de investigación aplicada con las empresas”, indicó Zambrano.

En cuanto a las patentes que tienen en proceso de registro, comentó que estos trámites pueden durar hasta tres años, pero esperan que en un año o año y medio ya tengan la autorización.

Las patentes tienen que ver con dispositivos especiales para montar geometrías en los túneles de viento y hacer pruebas aerodinámicas, así como un túnel de viento para probar contaminantes.

“Nuestro centro es el más completo y versátil de todo el país. De hecho, hay muy pocas instituciones que hoy día en México se dedican a la parte aeronáutica o aeroespacial. En Querétaro hay un centro más aplicado a la parte técnica y el de nosotros está más enfocado a la parte científica y tecnológica”.

Comentó que están trabajando para tener mayor infraestructura y ofrecer mayores respuestas y soluciones a las empresas.

“Una de las premisas con las que nació el Centro, fue que se convierta en autosustentable.

Nosotros no debemos ser una carga económica para la institución, que paga los sueldos, pero la parte del mantenimiento, los materiales y los insumos, así como los apoyos para los Congresos, nosotros debemos generarlos con esta interacción que tenemos con las empresas”.

Refirió que en estos proyectos han tenido el apoyo del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, que tiene un área específica para apoyar los programas de innovación de las empresas con las instituciones educativas del país.