Monterrey

El sistema dual como instrumento de vinculación entre los sectores productivo y educativo

OPINIÓN. Debemos incrementar la eficiencia en cada factor relacionado con nuestro índice de competitividad a través de la construcción de puentes entre programas, acciones y actores.
DESARROLLO 
SIN
ADJETIVOS

ALBERTO 
ALMAGUER
29 julio 2016 11:53 Última actualización 29 julio 2016 11:59
Alberto Almaguer

Alberto Almaguer

Con el fin de insertarse exitosamente en cualquier actividad productiva, cada persona necesita desarrollar, a lo largo de su vida, una serie de competencias básicas que le sirvan para conducirse adecuadamente como ser social y otras más específicas para desempeñarse como trabajador.

Este desarrollo de competencias para la vida se puede lograr con programas académicos, por medio de la educación no formal o del propio individuo. En ocasiones, las competencias más específicas se adquieren también cuando el trabajador realiza una tarea que aprende, realiza y alcanza a dominar.

Aún y con esto, seguimos careciendo de capital humano calificado para satisfacer las demandas del sector productivo. La competitividad del país y el aumento de su productividad dependen de gran forma de las habilidades con que cuente su fuerza laboral.

Si el sistema educativo falla en la atención al desarrollo de habilidades para la vida y laborales, la estabilidad económica y social está en juego.
Atender esta necesidad se está convirtiendo en una acción remedial, antes que preventiva.

El gobierno federal ha planteado estrategias desde la década de los noventa teniendo como objetivo la consolidación de un sistema de competencias que de forma integral atienda el desarrollo de habilidades del individuo. Inicia desde la educación básica, pasando por la educación media superior que ahora es obligatoria y que atiende competencias genéricas, disciplinares y profesionales que ampliarán el correcto desenvolvimiento del joven en su vida diaria, en el ámbito académico y en algunas ocasiones en el laboral. Continuando, de la misma forma, con programas académicos superiores y/o de formación no académica que propician la adquisición de habilidades profesionales concebidas para facilitar su inserción y permanencia en una actividad productiva.

Tan solo en la Región Noreste, el sistema educativo busca garantizar, a través de los programas con enfoque bajo competencias, que un poco más de 700 mil alumnos egresados del Nivel Medio Superior, proclamado como parte de la educación obligatoria y de los cuales en Nuevo León egresaron 148 mil, tengan las competencias básicas esperadas por los empleadores de esta zona.

Sin embargo, aún es latente la falta de sinergia entre cada uno de los sujetos involucrados en la consolidación de este sistema.

El CONOCER (Consejo Nacional de Normalización y Certificación de Competencias Laborales) tiene bajo sus atribuciones ser el principal promotor y articulador de las competencias durante la vida de una persona. Y aunque hay logros todavía falta más empeño. Actualmente el CONOCER, tiene registrados 256 prestadores de servicios con más de 700 centros de evaluación en el país, y más de 7 mil evaluadores que impulsan la cadena de valor de nuestro organismo, logrando a la fecha 744 mil 728 certificados.

Debemos incrementar la eficiencia en cada factor relacionado con nuestro índice de competitividad a través de la construcción de puentes entre programas, acciones y actores. Difundir y retomar las buenas prácticas de alineación entre los sectores productivo y educativo.

Un ejemplo de la alineación estratégica entre dichos sectores es el Modelo Mexicano de Formación Dual, que se lleva a cabo con el apoyo de la Secretaría de Educación Pública a través del CONALEP, COPARMEX, CAINTRA y la Cámara Mexicano-Alemana de Comercio e Industria (CAMEXA). En Nuevo León, las carreras consideradas para este tipo de formación son: electromecánica industrial, máquinas y herramienta, mecatrónica e informática.

Se requiere fomentar la participación activa entre los grandes empresarios, cámaras y asociaciones con los sectores de gobierno e instituciones educativas para generar que esta vinculación se traduzca en un impacto para los programas de estudio, trayectorias académicas, programas de empresa-escuela como la formación dual, y se creen proyectos conjuntos de inversión en equipamiento e investigación generando así, capital humano listo para satisfacer la exigencia del mercado.

Ese es el plan de acción que venimos ejecutando en CONOCER.
Estamos perfeccionando los instrumentos de vinculación existentes para establecer una mejor interacción entre las partes y darles a conocer las estrategias de éxito alcanzadas hasta ahora y aquellas que podrían representar un avance significativo para la concreción de los puentes interinstitucionales incidiendo en la participación colaborativa.

* El autor es Contador Público con Maestría en Economía y Doctorado en Ciencias Políticas. Ha sido Secretario de Educación de Nuevo León y actualmente es Director General del CONOCER.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.