Monterrey

El acero chino tiene en jaque a la industria nacional

OPINIÓN. Las acciones de defensa y protección de la industria del acero en México, adoptadas por la Secretaría de Economía, materializadas en el ya señalado arancel del 15 por ciento, establecido en el último trimestre del año pasado, lucen tardías e insuficientes.
COMENTARIO
ECONÓMICO

MARCO A.
PÉREZ
VALTIER
01 junio 2016 9:53 Última actualización 01 junio 2016 10:0
Marco A. Pérez Valtier

Marco A. Pérez Valtier

De acuerdo con datos del Instituto Internacional del Hierro y el Acero, actualmente, a nivel mundial, existe una sobreoferta de acero que se calcula en poco más de 700 millones de toneladas al año, de las cuales 400 millones de toneladas corresponden a China.

Al amparo de grandes subsidios gubernamentales, la industria China inunda el mundo con exportaciones de acero a precios artificialmente baratos (dumping), en perjuicio de los productores de acero en todo el mundo, y particularmente de México.

Tan solo el año pasado, las exportaciones Chinas de acero crecieron a una tasa superior al 20 por ciento, alcanzando los 112 millones de toneladas, siendo México es el principal cliente de los chinos en América Latina.

De hecho, las importaciones de acero que durante 2015 entraron de manera legal al país, sumaron los 13.7 millones de toneladas, las cuales representaron el 47.6 por ciento de la demanda de acero en México durante el año 2015, por lo que los productores nacionales abastecieron el 52.4 por ciento del consumo nacional, cuando existe capacidad instalada suficiente en el país para abastecer por completo la demanda nacional.

Ante esta competencia desleal, los productores nacionales demandaron a la Secretaría de Economía el establecimiento de un arancel para proteger a la industria nacional de esta competencia desleal, ya que el acero chino se puede adquirir a precios incluso 40 por ciento por debajo de los precios domésticos, sin embargo, el arancel que se consiguió, fue de solo el 15 por ciento, decretado el pasado mes de octubre del 2015, con una vigencia temporal de seis meses, por lo que el pasado mes de abril de este año 2016, se volvió a ratificar el señalado arancel para los productos de acero provenientes de China.

El mercado mexicano es particularmente atractivo para los chinos, porque a diferencia de la reducción en el consumo de acero observada a nivel mundial el año pasado, de -3.1 por ciento, (-10.6 por ciento en Estados Unidos) el consumo de acero en México creció en un 6.6 por ciento, gracias a la creciente producción de automóviles y de camiones que se viene desarrollando en nuestro país, el que se ha beneficiado de una mayor actividad en la industria automotriz que se ha desplazado de otros países hacia México.

El punto a destacar en esta nota, es que las acciones de defensa y protección de la industria del acero en México, adoptadas por la Secretaría de Economía, materializadas en el ya señalado arancel del 15 por ciento, establecido en el último trimestre del año pasado, lucen tardías e insuficientes, ya que aún pagando este arancel, resulta más económico importar acero chino que adquirir el producido en México.

La otra mala noticia, es que como lo señalé en mi nota de la semana pasada, la producción automotrqiz en México se empezó a desacelerar en los primeros meses de este año 2016, por lo que el escenario para los productores nacionales de acero se torna más complicado aún.

Finalmente, ante la tibia defensa esgrimida por nuestras autoridades, para defender a los productores nacionales de acero de la competencia desleal, resulta conveniente analizar los posibles cursos de acción para que estos funcionarios respondan por esta afectación a la industria nacional.

* El autor es especialista en estudios económicos y de finanzas públicas. Actualmente ocupa el cargo de Socio Economía en Pérez Góngora y Asociados.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.