Monterrey

Comuna. El sello del Noreste en la comida mexicana

Una de las características de este restaurante es que a los platillos se les busca una técnica culinaria que no sacrifique el sabor, pero que reduzca grasas o frituras.
Daniel Anguiano
danguiano@elfinanciero.com.mx
23 marzo 2017 23:32 Última actualización 24 marzo 2017 18:0
(Fotos Félix Vásquez)

(Fotos Félix Vásquez)

El próximo 9 de abril se cumplen dos años del inicio de Comuna, un restaurante dirigido por la chef Andrea Martínez, cuyo menú es una apología a la comida mexicana narrada en un tono orgullosamente del Noreste.

“Estamos orgullosos de ser del desierto, y la gente de Monterrey en general podemos conectarnos con el sentimiento de hacer mucho con poco. Y es la filosofía de Comuna, usamos ingredientes que no son necesariamente caros ni importados, se trata de aprovecharlos al máximo”, explica Andrea, y a la vez asegura que la calidad no es algo que deba ser elitista o caro, algo que se traduce en la oferta del restaurante.

Cada tres meses, el menú de Comuna cambia, con la estacionalidad, el objetivo es ofrecer novedades a los comensales.

“Es comida mexicana de autor, pero siendo norestense, como chef es que quiero exponer lo bien hecho en el Norte del país”.

El menú de esta Primavera lo componen platillos frescos: langostinos, salpicón de venado, un sushi mexicano, huachinango a las brasas, burrata de queso chihuahua, otros.

Sin embargo, desde el inicio de Comuna algunos de sus platillos se distinguieron como las estrellas del menú y permanecen a pesar de la estacionalidad; ofertas como el Guacamole Comuna, El Queso fresco al piquín y el Pulpo zarandeado se encuentran en cualquier época del año.

Otra de las características del restaurante es que a los platillos se les busca una técnica culinaria que no sacrifique el sabor, pero que reduzca grasas o frituras.

“Sustituimos la grasa, la manteca, por cocciones largas, por ejemplo; pero siempre buscando que el cliente no se sienta pesado ni mal físicamente”.
Comuna, en palabras de Andrea, no es comparable. A casi dos años de su apertura se ha ganado un lugar en la preferencia de los clientes.

“Tenemos mucha gente que ya son fans, y hemos formado una comunidad, que de eso se trata comuna. De poder conocer a nuestros clientes y ofrecerles cosas nuevas. Ya estamos empezando a ganar la confianza de ellos y estoy muy agradecida con ellos”.

Andrea es copropietaria del restaurante, en conjunto con la bodega Rivero González, por ello cuenta con una oferta de estos vinos, así como de otras como Casa Madero, Don Leo, Cofradía del Viento y San Juan de la Vaquería, todos provenientes del noreste mexicano.