Monterrey

Aprueba de “panzazo” Medina en seguridad

Antes de que concluya su sexenio, Rodrigo Medina de la Cruz sacó un 6 de calificación en materia de seguridad pública, de acuerdo con Sandrine Molinard, directora del Consejo Cívico de las Instituciones de Nuevo León
Daniel Anguiano
29 septiembre 2015 21:23 Última actualización 30 septiembre 2015 5:0
NL. Seguridad pública. (El Financiero)

El gran pendiente del sexenio es la atención a la violencia familiar, que creció 129 por ciento en el periodo. (El Financiero)

MONTERREY.- El sexenio de Rodrigo Medina de la Cruz, aún gobernador de Nuevo León, fue uno de los más complicados en materia de seguridad; pues le tocó vivir el periodo más violento en la historia reciente de la entidad.

Sólo en 2011, el número de delitos registrados por la Procuraduría General de Justicia (PGJNL) del estado fue de 71 mil 310, de los cuales, 21 mil 043 fueron robo de autos y 6 mil 864 delitos contra la vida y la salud de las personas.

En opinión de Sandrine Molinard, directora del Consejo Cívico de las Instituciones de Nuevo León, Medina se lleva un “6”, pues a pesar de los esfuerzos para consolidar a Fuerza Civil e implementar el nuevo sistema penal acusatorio, nunca se recobró el nivel de seguridad a niveles que se tenían antes de 2006.

Añadió que si bien después de una primera mitad del sexenio en la cual la inseguridad aumentó hasta alcanzar niveles récords, a partir del 2012 se empezó a notar una mejoría con el arranque de la Alianza para la Seguridad y de la reforma de la policía estatal.

“Comparando los primeros tres años de la administración, contra la segunda parte de la misma, se registró una disminución del 56 por ciento en algunos delitos como los patrimoniales, extorsión, homicidio doloso y secuestro”, añadió.
Agregó que durante la administración de Medina, este tipo de delitos relacionados con violencia familiar crecieron en un 129 por ciento.

“El gran pendiente de la administración de Medina es la adecuada prevención y atención a la Violencia Familiar. Las denuncias de este delito han ido en escalada a lo largo de la actual administración.

“La atención adecuada a este delito sólo se logra mediante un efectivo programa intersectorial y con una gran coordinación con los municipios”, dijo.

FUERZA CIVIL

En septiembre de 2011, Rodrigo Medina instauró, en colaboración con el sector privado y organizaciones civiles a Fuerza Civil, el nuevo cuerpo policiaco del estado; así como la Universidad de Ciencias de la Seguridad.

“La meta es contar, al menos, con mil 800 policías entrenados por año para que en el año 2015 haya 14 mil elementos activos, con una formación basada en los principios de honestidad, lealtad y servicio a la patria”, comentó el todavía mandatario en septiembre de 2011 en una rueda de prensa acerca de Fuerza Civil.

Dicha corporación cerró el 2013 con 3 mil 107 elementos en sus filas y a mitad del 2014, el entonces Jefe de la oficina del gobernador, Jorge Domene Zambrano, explicó que durante dicho año se contratarían mil 500 elementos más y una cantidad similar en 2015, para llegar a una meta de 7 mil miembros al final de la administración de Medina.

Al respecto, Molinard comentó que Fuerza Civil necesita institucionalizarse si lo que se pretende es que se consolide como una policía confiable y profesional; por lo cual, aseguró que los próximos años deberán de destinarse a esta consolidación.

DESAPARECIDOS

De acuerdo al Sistema Nacional de Seguridad Pública, del 2007 al 31 de julio de 2015, en Nuevo León las personas desaparecidas y cuyas averiguaciones corresponden al fuero común, superan la cifra de 2 mil 180 casos.

Sin embargo, organizaciones de la sociedad civil han señalado que la cantidad de personas desaparecidas en el estado podría alcanzar los 10 mil casos.

En ese sentido, Molinard comentó que en la administración de Medina se han realizado cambios institucionales importantes para indagar con el paradero de estas personas, como la creación de la Unidad de Búsqueda de Personas Desaparecidas.

“Sin embargo, los esfuerzos llegaron muy tarde en el sexenio, y muchas familias aún siguen en la zozobra de no saber dónde se encuentran sus seres queridos. La atención a víctimas en Nuevo León, a pesar de contar con un marco legal que supuestamente la garantiza, en los hechos ha sido insuficiente, a pesar de destacar como un modelo a nivel nacional”, dijo.

En conclusión, Molinard indicó que a raíz de la profunda crisis de inseguridad que vivió la entidad, hubo una reacción para lograr una mejora en las instituciones de seguridad y justicia.

“El modelo que se siguió además sienta un precedente nacional, por la colaboración que se estableció entre gobierno, iniciativa privada y sociedad civil. Sin embargo, todos estos avances se pudieran perder en cuestión de meses si no los cuidamos, acompañamos y consolidamos en los próximos años”, advirtió.