Mis Finanzas

Los altos costos
de la belleza 

Cada vez más mujeres y hombres realizan gastos considerables en productos de embellecimiento y cuidado personal, así como
en cirugías que de no efectuarse por entidades y personal calificado y certificado, pueden ser mucho más costosas de lo estimado. Sin embargo, hay algunas acciones para realzar la belleza de forma gratuita.
Darinka Rodríguez
11 junio 2014 21:34 Última actualización 12 junio 2014 15:18
Si no te informas, la belleza puede salirte cara. (Sabina Iglesias)

Si no te informas, la belleza puede salirte cara. (Sabina Iglesias)

CIUDAD DE MÉXICO.- Dicen que la suerte de la fea, la bonita la desea; pero no es así cuando el costo de mantenerse bello es alto.

Datos de Euromonitor Internacional indican que el mercado de embellecimiento en México tuvo ventas por 10 mil 843 millones de dólares en 2013, que le permitió alcanzar la décima posición mundial.

Juan Carlos Rivera, director del departamento de Administración, Mercadotecnia y Negocios Internacionales del Tec de Monterrey campus Santa Fe, dijo que el gasto de una persona en productos para mejorar su apariencia va de 10 a 12 por ciento de su presupuesto y es hasta 22 por ciento en el verano.

“México sigue tendencias que se ven en Estados Unidos y Europa, pues se ha creado una necesidad no sólo de estar bien en términos físicos, sino aparentar un estado de bienestar general con la adquisición de auto bronceadores, cremas para eliminar arrugas y procedimientos quirúrgicos”, dijo.

Esto no es exclusivo del género femenino. “Los hombres se informan cada vez más sobre los resultados que se obtienen con los diferentes procedimientos estéticos y buscan soluciones pensadas para los deseos estéticos que tienen”, señala Allergan, firma dedicada al cuidado de la salud y bienestar.

Luz Antonia Borja, académica de la Facultad de Química de la UNAM, expuso que sigue habiendo un consumo frecuente de ‘productos milagro’ ante el desconocimiento y falta de información.

“Un ejemplo sencillo son los filtros solares. En el mercado los hay con Factor de Protección Solar (FPS) 100, cuando el máximo desempeño es 50”, explicó.

La investigadora recomendó leer la letra pequeña de los productos cosméticos antes de adquirirlos, puesto que hay artículos cuya efectividad no está comprobada. “Muchos que dicen tener colágeno no sirven para nada, sólo crean una capa protectora; se deben colocar péptidos y otros ingredientes para favorecer la síntesis de colágeno, porque ponerlo sobre la piel no ayuda a disminuir las arrugas”.

Antes de adquirir productos para mejorar la apariencia como maquillajes y cremas, los expertos recomendaron llevar un estilo de vida saludable.
Dormir ocho horas al día, tomar líquidos en abundancia y llevar una alimentación saludable es el primer paso antes de realizar una erogación en tratamientos estéticos.

“Debemos realizar visitas al médico y con especialistas certificados para evitar caer en fraudes”, dijo Rivera en torno a la proliferación de clínicas cuyo personal no está certificado ni avalado por Cofepris.

Los especialistas sugirieron realizar un balance médico antes de someterse a procedimientos quirúrgicos como rellenos faciales y el uso de toxina botulínica tipo A (Botox). “Es un procedimiento quirúrgico importante y hay que tener mucho cuidado con el personal que lo aplica”, indicó Borja.

Mirarse al espejo y encontrar bienestar no tiene precio; buscar el balance adecuado entre salud y belleza, es la mejor medida antes de realizar un gasto innecesario.

TIPS

1. Mente sana en cuerpo sano. Los especialistas aconsejan llevar un estilo de vida saludable con ejercicio y una buena alimentación.

2. El precio no garantiza resultados. Antes de adquirir un tratamiento estético, revise las etiquetas de los productos. La letra pequeña indica los insumos, resultados de laboratorio y las certificaciones.

3. Busque asesoría. Antes de realizar un desembolso, consulte con un médico o especialista cosmetólogo. Los procedimientos quirúrgicos, además de costosos, requieren un análisis meticuloso de la salud del paciente.​