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Libro impreso o digital: ¿con cuál te quedas?

Según las necesidades y deseos del lector, se puede optar por libros de formato electrónico o físico. Los primeros suelen ser 30% más baratos, pero las cualidades de la tinta y el papel son insustituibles.
Darinka Rodríguez
16 julio 2014 21:37 Última actualización 21 julio 2014 11:46
Libros

Tanto el libro impreso como el digital tienen ventajas y desventajas. (Sabina Iglesias)

CIUDAD DE MÉXICO.- Leer el mundo se puede hacer de distintas formas, mediante un libro. No obstante, los volúmenes impresos han cedido terreno ante el creciente avance del formato electrónico.
Sin embargo, para miembros de la industria editorial, el libro impreso está lejos de su muerte, como se vaticinó en años anteriores.

Shelly Moses, del departamento de mercadotecnia de Nostra Ediciones, indicó que el precio es un motivador en la adquisición de formatos.
“También depende del título que se quiera adquirir, pues si es algo que va directamente a la colección, seguramente aunque cueste más, lo comprará físico y si sólo es de consulta, probablemente lo hará en versión digital”, dijo en entrevista.

Por su parte, Selva Hernández, directora general de Ediciones Acapulco, comentó que cada formato es una forma diferente de acercarse a un libro, pero en general los mexicanos siguen adquiriendo la versión impresa. “Un buen texto no es lo único que hace a un buen libro, así como sus imágenes, un libro es concebido desde su cualidad objetual y tiene mucha más información además de la lectura del texto: el papel, encuadernación, diseño editorial y tipográfico que producen sensaciones diferentes en el lector”, explicó.


En ese sentido, Edgar Lomelí, editor de Contenidos Digitales en Editorial Santillana, perteneciente a grupo Prisa cuyo catálogo es de 649 títulos estándar y uno interactivo, señaló que en el país no se ha observado un crecimiento significativo en la venta de libros digitales, aunque ésta aumenta poco a poco ante la popularidad de las tiendas virtuales como Amazon, iTunes Store o Google Play.

El principal valor del impreso es que hay una relación de proximidad, que puedes tocar y oler, rasgos de los que carece el libro electrónico. También está el ritual: destaparlo, abrirlo y tocar sus páginas; “a nivel general es la gran ventaja contra el digital”, consideró.

LA VENTAJA DE LOS E-BOOKS EN EL BOLSILLO

Para Lomelí, un libro en formato digital es 30 por ciento más barato que su similar impreso, por lo que si tiene la duda de adquirir uno, lo importante es cuestionar el uso que se le dará al libro.

“En el caso de los libros más caros o difíciles de conseguir, es recomendable adquirirlos en formato electrónico porque así se ahorrará mucho dinero y se consigue de forma inmediata”, precisó.

Asimismo, no necesita ir a una librería para comprarlo; y la accesibilidad y posibilidad de tenerlo de forma inmediata, así como tener muchos libros en un dispositivo, son otras de las ventajas ofrecidas por el formato digital.

De acuerdo con la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), son dos las principales clases de dispositivos lectores de pantalla LCD o de tinta electrónica las que deben escogerse según las necesidades del lector, y cuyo costo va de 2 mil 500 a 10 mil pesos, como el Kindle, iPad Mini o Grammata.

En tanto que los costos de cada título dependen de la tienda, así como de su disponibilidad.

“Los libros electrónicos están hechos para todo público; en realidad es tan fácil su utilización que cualquiera puede comprenderlos, pero en un inicio, sí, está pensado para jóvenes y adultos jóvenes, aunque cada vez más personas están incluyéndose a este mercado”, indicó Moses.

TIPS

Considera tus necesidades. Ya sea que prefieras ligereza o que aprecies el objeto físico, toma en cuenta tus preferencias y los precios.

El dispositivo adecuado. Si deseas un lector electrónico analiza el diseño de la pantalla, sus características y la disponibilidad de los títulos.

Dónde adquirir e-libros. Hay varias tiendas en línea; verifica cuál tiene los títulos deseados.

Disponibilidad. Si prefiere los libros impresos, puede ser que las ediciones de algunos títulos estén agotadas o sean costosas.