Mis Finanzas

Forjando a los pequeños ahorradores del futuro

Con la celebración del Día del Niño y la temporada
de regalos en puerta, puedes obsequiar a tus pequeños
la comprensión del esfuerzo que se requiere para adquirir bienes y posponer el consumo presente a cambio del gasto futuro.
Darinka Rodríguez
21 abril 2014 21:1 Última actualización 22 abril 2014 5:0
Etiquetas
ilustración

La educación financiera puede ser inculcada desde temprana edad. (Carlos López)

CIUDAD DE MÉXICO.- La niñez es decisiva para el futuro financiero de una persona y puede crear la diferencia entre adultos ahorradores o deudores. Transmitidas en el momento oportuno, las finanzas pueden ser comprensibles para tus pequeños.

De acuerdo con el último censo realizado por el INEGI, en México hay 32.5 millones de niños menores de 14 años, sector que requiere de importantes esfuerzos de educación financiera, si se considera que en el país pocos adultos tienen el hábito de ahorrar.

Según cifras de la más reciente Encuesta de Inclusión Financiera, sólo 35 por ciento de los adultos tiene una cuenta de ahorro. No obstante, cuando hay pequeños en el hogar siempre queda la duda de cuál es el mejor momento para hablar con ellos de dinero.

Sonia Sánchez-Escuer, asesora de finanzas personales, dijo que el mejor momento para hablar de finanzas domésticas con los pequeños del hogar es desde los 5 años.

“A esa edad, los niños ya entienden muchos conceptos y el ejemplo que nosotros les damos, y les enseñamos a valorar el trabajo, porque ven que nos vamos a trabajar y en qué se gasta el dinero”, expuso.


UNA FÓRMULA PARA CADA EDAD

De acuerdo con la experta, a partir de los 6 o 7 años, los niños pueden comenzar a recibir dinero como mesadas o cada semana y ese momento es ideal para iniciar con la primera lección: apartar siempre un poco de este dinero.

“Desde que empiezan a tener dinero es importante que lo dividan: en ahorro, donaciones o caridad (no es mala idea), para regalos que deseen hacer, o bien para su propio consumo”, indicó la asesora.

Sánchez-Escuer expuso que a partir de los ocho años, los niños tienen otros intereses y por lo general desean objetos más caros, lo que se convierte en una oportunidad excelente para que los pequeños “ganen” su dinero con pequeños trabajos y labores domésticas como sacar la basura o realizando actividades adicionales a sus obligaciones familiares.

Sin embargo, no siempre es bueno que los niños “trabajen” por este dinero. “Lo importante de que no se ‘retribuya’ cuando son más pequeños, es que los niños aprendan tener alguna responsabilidad doméstica por ser parte de la familia, como mantener limpia su recámara y hacer la tarea, por ejemplo”, añadió.

Que el propio niño establezca sus metas de ahorro es el primer paso para empezar con el pie derecho una vida de ahorrador, y los papás pueden apoyar al menor abriendo una cuenta de ahorros en una institución.

TIPS

1. Creen un plan de acción. Adultos y niños deben establecer metas de ahorro para escoger el instrumento adecuado, ya sea una cuenta básica o una que genere intereses.

2. Busca que la cuenta elegida tenga la menor comisión. Algunas cuentas exigen mantener un monto mínimo para no cobrarle comisión. Si la cuenta ofrece rendimientos, verifica que el cobro de las comisiones no se “coma” el rendimiento.

3. Checa los seguros. La Reforma Financiera prohíbe las ventas atadas, pero hay cuentas para menores que incluyen un seguro que puede mermar el ahorro. Lee bien el contrato.

4. Titularidad de la cuenta de ahorro. Es el padre o tutor; el menor tiene acceso a una tarjeta de débito con su nombre y puede acceder a su dinero en ventanilla acompañado del titular.