Mis Finanzas

10 fugas financieras que no te permiten llegar con dinero a la otra quincena

Pagar dobles comisiones, no contemplar intereses y seguros, pueden hacer la diferencia para tu bolsillo, conoce los consejos que dio la Condusef al respecto.
Darinka Rodríguez
07 febrero 2014 13:20 Última actualización 07 febrero 2014 15:42
[El gasto federalizado que se les asigna a los municipios representa una tercera parte del PEF total. / Bloomberg] 

[El dinero nunda sobra. / Bloomberg]

CIUDAD DE MÉXICO.- La relación que tenemos con el dinero al ahorrarlo y gastarlo puede hacer la diferencia entre llegar a la siguiente quincena con suficiente liquidez o apretarse el cinturón y esperar a que depositen el siguiente pago.

De acuerdo con la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), existen varios egresos de dinero en las finanzas familiares conocidos como costos indirectos o gastos ‘invisibles’, los cuales pueden estar literalmente drenando tus ingresos mes con mes.

“Son esas fugas que a cuentagotas terminan llevándose pequeñas fortunas mientras no puedan ser detectadas” señala la dependencia, sobre todo cuando se trata de servicios financieros. Por ello, es importante que revises qué es lo que tienes contratado y cuáles son los servicios que realmente utilizas.

1. Pagos a meses.
Normalmente, un producto se divide entre la cantidad de pagos, pero no es la regla. “En ocasiones los objetos pueden ser más caros que si se pagan de contado, porque incluyen un interés o un costo adicional” señala la dependencia.

2. Comprar a largo plazo un objeto de corto uso.
Es un error muy frecuente que casi no se detecta. Comprar unos zapatos que pagarás doce meses y que sólo te durarán ocho te resultará más caro.

3. Los intereses de los meses sin intereses.
Cuando se adquiere un bien bajo este esquema no se generan costos extra. Sin embargo, si te atrasas en algún pago terminarás pagando intereses y gastos. Revisa bien los tiempos en que tienes que pagar.

4. ¿Tienes chequera?
La tendencia es que los cheques en papel desaparezcan para ser sustituidos por operaciones electrónicas. Dependiendo del banco en el que te encuentres, pueden cobrarte comisión por uso de chequera aunque no hagas uso de ella, o bien, por no tener el mínimo exigido para la cuenta de cheques.

5. Comisiones en tarjetas de crédito.
Las comisiones que cobran las instituciones bancarias son muy variadas que pueden ir desde no realizar a tiempo un pago, reposición por tarjeta y en ocasiones el uso de banca electrónica. Revisa tu estado de cuenta.

6. Comisiones en tarjeta de débito.
La tarjeta de débito es el producto financiero más utilizado por los mexicanos, al existir más de 98 millones de plásticos. José María Aramburu, vicepresidente de delegación de la Condusef señala que “el uso de este instrumento evita un sobreendeudamiento del usuario”. Sin embargo, puede haber un cobreo de comisión cuando haces uso de otros cajeros.

7. Cuidado con los estados de cuenta.
Requerir un estado de cuenta adicional en la institución bancaria puede tener un costo adicional. Antes de solicitar uno, pregunta si tiene un pago extra por este servicio.

8. Comisiones en comercios.
Algunos establecimientos, por lo general los más pequeños, hacen un cobro adicional al momento de hacer pagos con tarjetas. Asimismo, los pagos que puedas hacer con plástico en dispositivos adicionados a smartphones cobran al cliente una comisión que puede ir del 1 al 4 por ciento.

9. Pago de servicios en ventanillas bancarias.
Pagar servicios públicos como el agua, el recibo de la luz o de tesorería en ventanillas bancarias puede ser muy cómodo, pero en muchas ocasiones tiene un costo para el usuario. Si lo que buscas es comodidad al momento de hacer pagos, lo mejor es domiciliarlos (hacer el cargo automático a tu tarjeta) o bien realizar transferencia electrónica para evitar un cargo extra.

10. Seguros extra.
Al momento de solicitar una tarjeta de crédito debes tener mucho cuidado de que no se te carguen servicios de seguros u otros adicionales que tú no solicites. Éstos pueden tener un costo que va de los 50 a los 200 pesos mensuales por una póliza que probablemente no utilices.