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Moody’s, la calificadora que más ha castigado a países en 2016

Durante el primer trimestre del año, la calificadora estadounidense redujo el riesgo soberano de 22 países, principalmente de naciones dependientes de los ingresos petroleros; el año pasado bajo las calificaciones a 13 naciones. 
Abraham González
31 marzo 2016 22:17 Última actualización 01 abril 2016 5:0
[Moody's espera que los bancos del país mantengan perfiles financieros "relativamente saludables"/Bloomberg] 

[Moody's espera que los bancos del país mantengan perfiles financieros "relativamente saludables"/Bloomberg]

La calificadora que ayer recortó el panorama a la nota crediticia de México es la más pesimista del año. De acuerdo con información de Bloomberg, Moody’s lidera las reducciones de calificaciones soberanas de largo plazo en 2016, con un total de 22 países.

En segundo lugar, se ubica Standard & Poor’s, con el recorte a la nota de 13 naciones, y por último se encuentra Fitch, con la reducción de únicamente 7 calificaciones.

Durante los primeros tres meses de 2016, Moody’s rebajó la calificación de economías dependientes de sus ingresos petroleros, principalmente, entre los que destacan Brasil, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Rusia y Sudáfrica.

De acuerdo con información de Bloomberg, Brasil, República del Congo y Azerbaiyán son los únicos tres países que recibieron un recorte a su nota soberana por parte de las tres calificadoras.

El pesimismo de Moody’s en lo que va del año también se refleja en el número de incrementos a calificaciones durante 2016, pues mientras Fitch y Standard & Poor’s han subido la nota de 4 países, la primer sólo lo ha hecho para uno.

Durante el año pasado, la balanza general de revisiones se inclinó más hacia el lado positivo, pues las tres calificadoras subieron más notas de las que bajaron. Moody’s, en contraste, fue la más optimista, pues subió la calificación de 19 países frente a 13 recortes; Standard & Poor’s tuvo un balance de 18 alzas y 13 bajas, mientras que Fitch fue la más equilibrada con 15 incrementos y 14 retrocesos.

La preocupación sobre el crecimiento económico y los bajos precios del petróleo han sido los principales factores que, durante este año, han generado mayores riesgos sobre la probabilidad de impago de los países.