Mercados

¿Y si Trump gana la presidencia?
Sí, el peso caería

Por toda una serie de razones, la moneda caería y caería rápidamente luego de una victoria de Trump en noviembre, dicen los analistas en esos bancos.
ME Trump, peso

ME Trump, peso

¿Cómo cubriría sus inversiones si Donald Trump ganara la presidencia de Estados Unidos? Es una pregunta que cada vez gana más fuerza entre operadores en Wall Street.

Citigroup y Barclays dicen que han descubierto al menos una parte de la respuesta: vender en corto al peso mexicano, es decir, apostar en su contra.

Por toda una serie de razones, la moneda caería y caería rápidamente luego de una victoria de Trump en noviembre, dicen los analistas en esos bancos. Desde la confiscación de remesas para pagar un muro en la frontera sur estadounidense hasta renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) e incrementar las deportaciones, si se implementaran, las hipotéticas promesas del candidato republicano afectarían duramente la economía de México y reducirían el flujo constante de ingreso de dinero al país que sostiene el valor del peso.

Inclusive algunos de los coqueteos políticos de Trump que no tienen absolutamente ninguna relación con México –como la reestructuración de la deuda estadounidense si hace falta y una reevaluación del comercio con China- afectarían al peso debido a los estrechos lazos del país latinoamericano con su vecino del norte y la forma en que los operadores utilizan la moneda como representante del riesgo mundial.
“Lo único cierto es que si gana Trump, el peso mexicano se depreciará”, dijo Dirk Willer, estratega en Citigroup de Nueva York.

PERJUICIO YA EXISTE

Cinco meses antes de que los estadounidenses vayan a las urnas, ya comienza a haber signos de que el ascenso de Trump podría estar afectando al peso. Desde que Ted Cruz terminó su campaña a comienzos de mayo, dando prácticamente a Trump la seguridad de la nominación por el Partido Republicano, el peso es la moneda con peor desempeño en los mercados emergentes.

Las expectativas de oscilaciones en el peso, medidas por un indicador llamado de volatilidad implícita, crecieron, mientras los grandes especuladores aumentan sus apuestas a mayores caídas en el mercado de futuros.

Obviamente, hay una letanía de otras razones detrás de la depreciación del peso hasta dentro de un 3 por ciento de un mínimo récord –desde la preocupación de que tasas de interés estadounidenses más altas alejen el dinero de México hasta las dificultades financieras en el gigante petrolero estatal. Pero muchos observadores del peso atribuyen al menos una pequeña parte de la depreciación del 8.7 por ciento en los últimos seis meses al ascendiente de Trump.