Mercados

‘Olor’ de las cifras de empleo en EU presiona
al peso

El efecto de los datos laborales sobre la expectativa en las tasas de la Fed podría impactar a la moneda mexicana. El segundo al mando de la Reserva Federal, Stanley Fischer, declaró ayer que EU estaba cerca de una situación de “pleno empleo”
Esteban Rojas
dólar

(Bloomberg)

El efecto de los datos laborales en Estados Unidos sobre la expectativa en las tasas de la Fed podría impactar a la moneda mexicana.

Todavía no se publican las cifras oficiales sobre el mercado laboral en Estados Unidos durante agosto y el peso ya resiente la presión de cualquiera que sea el resultado.

El tipo de cambio frente al dólar subió ayer a 19.10 pesos, de acuerdo con datos de Banamex, por arriba de los 18.92 alcanzados el lunes. El billete verde no se intercambiaba por arriba de las 19 unidades desde el pasado 5 de agosto. En tanto, el Banco de México informó que el dólar spot cerró en 18.8485 unidades, lo que implicó para el peso un retroceso de 26.25 centavos en ese mercado, equivalente a 1.41 por ciento.

Aunque los datos laborales de la Unión Americana no tienen incidencia directa sobre la moneda mexicana, sí la tienen sobre sobre las expectativas de un alza en la tasa de referencia de la Reserva Federal (Fed) para este año, apuntaron analistas.

“Una cifra superior del empleo a la expectativa del mercado nuevamente generaría presión sobre los mercados, en particular en el peso mexicano porque se incrementaría la especulación de que la Fed podría subir tasas pronto y viceversa”, detalló Diego Cándano, director de Administración Integral de Riesgos y Análisis Económico de CIBanco.

Ayer, el vicepresidente de la Reserva Federal, Stanley Fischer, declaró en una entrevista con Bloomberg que la economía de Estados Unidos se encuentra cerca del “pleno empleo”, lo que se interpretó por los inversionistas como una cercanía a un aumento en el costo del dinero. Con ello, la probabilidad implícita de un alza en las tasas de la Fed para la reunión de diciembre se elevó hasta 60.2 por ciento, mientras que el índice dólar, que mide su comportamiento frente a una canasta de divisas, saltó 0.50 por ciento.

La semana pasada, Fischer incluso sostuvo que era probable esperar dos aumentos en la tasa de referencia en 2016.

A pesar de las previsiones, un dato por debajo de lo esperado, también podría presionar a la baja a la moneda mexicana, ante un aumento en la aversión al riesgo entre los inversionistas. La última vez que eso sucedió, en mayo de este año, el oro subió dos por ciento, mientras que el rendimiento de los bonos del tesoro cayó 10 puntos base, al ganar atractivo como valores de refugio. La moneda mexicana podría ser utilizada para cubrir pérdidas.

“Siempre vemos al peso con un comportamiento débil en un ambiente como este, debido a que es la moneda (emergente) más líquida”, dijo a Bloomberg Chris Lawrence, estratega de Rabobank, con sede en Nueva York.

EL PESO, LA MÁS DEPRECIADA
La debilidad del mercado petrolero también contribuyó ayer a presionar a la baja a la moneda mexicana, pues fue la más depreciada del mundo, según datos de Bloomberg.

El segundo y el tercer lugar fueron para las monedas de Japón y Suecia, con caídas de 1.01 y 0.86 por ciento, respectivamente.

Diego Cándano, especialista de CI Banco, dijo que el precio del petróleo seguirá siendo un importante factor que influya en el comportamiento del tipo de cambio. Y es que desde hace pocos días el rally en el precio del petróleo parece haberse agotado y se muestra ligeras señales de baja, lo que repercutirá negativamente en el rendimiento del peso.

En tanto, Mario Copca, analista de mercado cambiario de MetAnálisis, precisó que las operaciones de “carry trade” también provocan la presión sobre la moneda nacional, ya que los inversionistas, tras haber buscado refugio en los emergentes, salen de éstos para proteger o limitar su rendimiento o pérdida.

En las últimas tres sesiones, la moneda mexicana acumuló una depreciación de 2.43 por ciento.