Mercados

Fed concedería margen a Banxico, pero peso no

Debilidad cambiaria. Aunque la Fed no suba su tasa en junio, la depreciación del peso podría obligar a Banco de México a subir la suya, aseguran analistas
Clara Zepeda | Esteban Rojas 
06 junio 2016 7:4
Peso dólar (Bloomberg)

Peso dólar (Bloomberg)

Las débiles cifras de empleo en Estados Unidos y su efecto sobre la expectativa sobre tasas de interés de la Reserva Federal (Fed) podrían ayudar al Banco de México (Banxico) a “comprar” tiempo para poder postergar un nuevo aumento en su tasa de referencia. Sin embargo, una depreciación del peso mantendría la presión sobre el banco central para incrementar el costo del dinero.

Las opiniones son divididas y el mercado parece empezar a “descontar”, aunque no del todo, que el Banco de México podría mantener sin cambio a su tasa de referencia en 3.75 por ciento en su reunión del próximo 30 de junio.

Los rendimientos de largo plazo en el mercado de deuda en México respondieron con una baja de 5 puntos base, en promedio, siguiendo a los de Estados Unidos, ante temores de una pérdida de fuerza en la economía norteamericana.

De acuerdo con Rafael Camarena, economista de Santander México, el Banxico no subiría tasas sí la autoridad monetaria estadounidense decidiera esperar hasta el segundo semestre, no obstante, asegura que el tipo de cambio será su termómetro para usar sus diferentes herramientas monetarias.

“La depreciación del tipo de cambio en niveles hacia los 19 pesos podría obligar al Banco de México a actuar con un alza en tasas y una venta directa de dólares, tal y como lo hizo de manera sorpresiva en febrero”, explicó.

Por otro lado, para Marco Oviedo, economista en jefe de Barclays, Banxico no tiene opción: aumentará sus tasas de interés el 30 de junio, aún si los débiles datos de empleo en Estados Unidos anticipan que la Fed mantendrá igual el costo del dinero.

“Banxico se enfrenta a una situación muy complicada. No tiene otra opción que aumentar la tasa de interés y elevar el spread (con los bonos de Estados Unidos) suficientemente alto para empezar a ver ganancias con respecto a otras monedas”, comentó a Bloomberg en entrevista telefónica.

Para James Salazar, analista de CIBanco, el escenario base es que el banco central de México no suba su tasa si la Fed no la mueve, aun si el peso se deprecia más frente al dólar, pues, si eso sucede, la autoridad intervendría con una venta directa de dólares.

Salazar prevé que los mercados financieros vivan un importante vaivén si la Fed no sube tasas en junio, pues el referéndum de Reino Unido el 23 de junio aumentaría la volatilidad, y posteriormente se volverán a tranquilizar los mercados unas sesiones, para después entrar en un impasse hasta la reunión de la Fed de julio.

CURVA DE RENDIMIENTOS, DE REGRESO

La curva de rendimientos de la deuda soberana mexicana se desplazó a la baja con respecto a la prevaleciente a finales del pasado mayo.
La mayor caída en las tasas se observó en los bonos con horizonte de vencimiento entre uno y dos años.

Por otro lado, destacó que el Cete a seis meses otorga un mejor rendimiento que aquellos instrumentos con vencimiento de uno y tres años. Esta situación vuelve negativa a la curva de tasas en el intervalo de tiempo referido.

CAMBIA PROBABILIDAD DE LA FED

La línea de tiempo que marca la ruta de las posibles alzas en alza tasa objetivo de la Fed fue modificada drásticamente después del anuncio de las débiles cifras de empleo publicadas el pasado viernes en Estados Unidos.

Para la reunión de la Fed del 14 y 15 de junio, las apuesta pasaron de un 24 por ciento prevaleciente a finales de mayo a solamente un 4.0 por ciento en la última jornada de la semana pasada. La mayor probabilidad se alcanzó en un 34 por ciento para este mes, después de que en las minutas de la Fed se sostuviera que los mercados estaban subestimando el incremento.

Las apuestas que también dieron un viraje radical fueron las de julio, al pasar de 52.9 a 27 por ciento para un nuevo apretón en la tasa de referencia de la Fe