Mercados

Especulación contra peso cae a mínimo del año

Medidas. Los anuncios de política monetaria del Banxico y Hacienda en febrero pasado para evitar la especulación mejoraron la percepción sobre la moneda
Esteban Rojas
peso dolar

(Bloomberg)

El saldo de las posiciones especulativas en contra de la moneda mexicana sumaron 417 millones de dólares en el Chicago Mercantile Exchange (CME) al pasado 19 de abril, el nivel más bajo desde noviembre de 2015, de acuerdo con datos reportados por Bloomberg.
La caída en las posiciones cortas (apuestas bajistas) provocó un efecto positivo para la moneda mexicana frente al dólar, aunque todavía bajo un contexto caracterizado por elevada volatilidad.

Después de los anuncios de política monetaria y fiscal realizados en México a mediados de febrero, la percepción con respecto a la moneda mexicana ha mejorado. La mediana del sondeo realizado por Bloomberg entre 43 grupos financieros ubicaba antes de los anuncios al tipo de cambio en un nivel de 17.75 pesos por dólar para el cierre del segundo trimestre. Ahora, la estimación es de 17.61 unidades.

Entre el 19 de febrero y el 19 de abril, el saldo neto de las apuestas en contra del peso pasó de 2 mil 051 millones de dólares a 417 millones.
Dichas posiciones especulativas alcanzaron un máximo en 2 mil 724 millones de dólares a finales de julio de 2015.

Las apuestas en el CME son un indicador clave, debido a que muestra el sentimiento de los inversionistas con respecto al peso mexicano en el mercado de derivados, instrumentos que sirven para poder cubrir o transferir riesgos.

En el CME se negocia diversos tipos de instrumentos financieros como tasas de interés, acciones, monedas y materias primas (commodities).

LOS FACTORES

En lo externo, la mejor posición de la moneda mexicana se debe a recuperación de los precios del petróleo y a la intención de la Reserva Federal de Estados Unidos de aplicar una política moderada en materia alza en el costo del dinero.

En el combate a la especulación ha desempeñado un papel importante el cambio en la estrategia de intervención en el mercado cambiario por parte de las autoridades mexicanas, al pasar de subastas con monto y precios predeterminados a la venta discrecional de dólares por parte del Banco de México.

Hasta ahora, el instituto central ha vendidos de forma directa al mercado 2 mil millones de dólares.

La confianza en el peso mejoró también por los anuncios realizados de manera conjunta por la Secretaría de Hacienda y del Banco de México en torno al recorte del gasto público y del alza en la tasa de referencia.

Durante esta semana, el Gobernador del Banco de México declaró que en caso de haber otros episodios de fuerte volatilidad, se respondería con un alza en la tasa de referencia, actualmente en 3.75 por ciento.

La pretensión de la autoridad no es vender dólares de manera sistemática, sino solamente de manera extraordinaria. Con esto se preserva la esencia del esquema de libre flotación.

TODAVÍA HAY REZAGO

Del 11 de febrero al pasado viernes, el peso se apreció 10.2 por ciento, al bajar el tipo de cambio desde su máximo histórico de 19.4025 a 17.4305 en el mercado de mayoreo.

En ventanilla bancaria, el dólar llegó a alcanzar un máximo en alrededor de 19.80 pesos.

En las últimas cuatro semanas el tipo de cambio ha oscilado dentro de un rango de 18.0 a 17.10 unidades a la venta, en el mercado interbancario.

Sin embargo, pese a su recuperación, la moneda mexicana es la segunda, dentro de las monedas pertenecientes a naciones emergentes, que presenta un mayor castigo al acumular una baja de 1.53 por ciento en lo que va del año, de acuerdo con estadísticas publicada por Bloomberg.

La moneda con mayor depreciación es la corresponde a Argentina con una caída de 9.54 por ciento, en tanto que el tercero se ubica la perteneciente a la India con una disminución de 0.50 por ciento.

El podio de las ganadoras se encuentra ocupado por las monedas de Brasil, Rusia y Malasia con apreciaciones acumuladas en el 2016 de 11.20, 19.72 y 10.11 por ciento, en cada caso.

En el mercado todavía puede estar sujeto a fluctuaciones bruscas, pero hay ciertas señales que pueden apuntar a que el ciclo de depreciación del peso, iniciado en junio del 2014, pudo haber tocado fondo.