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Tasas de corto plazo en México 'pagan' más que las de largo plazo

La curva invertida en tasas ha beneficiado a los compradores de bonos a dos y tres años, principalmente, al reflejarse un alza en sus precios. 
Esteban Rojas
ME. Difiero del Banxico.

ME. Difiero del Banxico.

La política monetaria seguida por el Banco de México ha tenido un efecto diferenciado en las tasas de interés: las de corto plazo han subido, mientras que las de un mayor horizonte han bajado, sobre todo en los bonos a dos y tres años.

De acuerdo con el comunicado del instituto central del pasado jueves, en donde se dejó en 7.0 por ciento a la tasa de referencia, “la pendiente de la curva de rendimientos registró cierto empinamiento, que habría sido mayor en ausencia de las acciones de política monetaria que el Banco de México ha implantado”.

El “empinamiento” referido por Banxico se refiere a que las tasas con un vencimiento menor a un año han aumentado, mientras que las de un horizonte mayor han bajado, es decir, el diferencial entre los rendimientos de corto y largo plazo ha tendido a reducirse en algunos casos.

Del 31 de mayo al 10 de noviembre de este año, la tasa de los instrumentos de deuda a tres meses pasó de 7.07 a 7.13 por ciento, es decir, tuvieron un aumento de 6 puntos base.

En tanto que los bonos a dos y tres años cerraron el pasado viernes en 7.0 y 7.01 por debajo de 7.23 y 7.26 por ciento reportado a finales del mayo.

De esta manera, la curva se encuentra invertida al pagar más los instrumentos de corto plazo que los de largo. Se habla de una curva normal, cuando sucede lo contrario. Los instrumentos de largo plazo deben dar mejores rendimientos, debido a su mayor riesgo, mientras los de corto plazo están por debajo de ellos.

El aplanamiento de la curva de rendimientos ha hecho que las tasas de los bonos bajen, lo que se ha reflejado en un aumento en sus precios, beneficiando a los inversores en este tipo de instrumentos.

En tanto que desde el punto de vista de los solicitantes del financiamiento castiga los de corto plazo, pero todavía beneficia a los solicitantes de crédito de largo plazo, tanto para el destinado para la inversión o el consumo.

El cambio en la curva de rendimientos también puede estar reflejando la expectativa de una menor inflación y la posibilidad de que las tasas de interés puedan retomar, posteriormente, un comportamiento a la baja.

Diferencial de tasas

La existencia de una curva de rendimientos invertida hasta los instrumentos de corto plazo y los menores a 10 años, se ha acompañado por una exigencia de un mayor premio solicitado por invertir en instrumentos de deuda denominados en pesos.

“Asimismo, los diferenciales de tasas de interés entre México y Estados Unidos aumentaron” acompañando a una curva de rendimientos negativa, de acuerdo con el comunicado de política monetaria dado a conocer por el Banco de México el pasado jueves.

La tendencia a la ampliación de la brecha entre los rendimientos con el exterior se dado con particular intensidad de principios de julio a la fecha.

El diferencial entre el bono a 10 años en México y su similar en Estados Unidos reportaba un nivel de 442 puntos base el pasado 10 de julio, para subir a 482 puntos al cierre del viernes 10 de noviembre.

Un mayor premio exigido, puede derivarse de una mayor incertidumbre en cuanto al tipo de cambio, producto de las negociaciones del TLCAN, del proceso de normalización de la política monetaria de la Reserva Federal y las elecciones rumbo al 2018 en México.