Mercados

Tasa real de Cetes, en máximos de cinco años

En cuanto a los instrumentos de largo plazo, como los bonos, la baja inflación se ha reflejado con mayor intensidad debido a que pagan mayores tasas con respecto a los Cetes.
Esteban Rojas
[Los cetes a 28 días se situaron en 3.38 por ciento. / Cuartoscuro / Archivo]  

[Los cetes a 28 días se situaron en 3.38 por ciento. / Cuartoscuro / Archivo]

A pesar de las prevalecientes bajas tasas de interés, el rendimiento real anual de los Cetes a 28 días se ubicó en mayo en 9.60 por ciento, un nivel máximo para un mes similar, impulsado por un aumento en la tasa nominal del instrumento y una disminución en la inflación en el mismo mes, de acuerdo con datos reportados por el Inegi y el Banco de México (Banxico).

Dicho rendimiento, calculado a través del diferencial entre la inflación y la tasa del instrumento de deuda, crece estacionalmente en mayo, debido a una caída en los precios al consumidor ante los subsidios por tarifas eléctricas, sin embargo, el de este mayo es el más alto en un lustro.

En términos mensuales, el rendimiento real de dichos instrumentos se traduce en una ganancia de 0.77 por ciento.

Por otro lado, entre enero y mayo de 2016, la inflación acumulada en México fue de solamente 0.20 por ciento, la segunda menor desde 1970 para un periodo similar, lo que permitió que todos los instrumentos del mercado de deuda tuvieran rendimientos reales positivos.

Además, el premio promedio del Cete a 28 días de 3.81 por ciento reportado en mayo está por arriba de la inflación esperada para los próximos doce meses en la encuesta entre especialistas levantada por el Banco de México, que es de 3.15 por ciento.

En cuanto a los instrumentos de largo plazo, como los bonos, la baja inflación se ha reflejado con mayor intensidad debido a que pagan mayores tasas con respecto a los Cetes. En promedio, los bonos denominados en pesos registraron una tasa de 5.54 por ciento en mayo, cifra muy por arriba del comportamiento de los precios al consumidor.

COMPARATIVO INTERNACIONAL

Mientras que los inversionistas mexicanos toman a la inflación como uno de sus parámetros más importantes para integrar su portafolio con instrumentos de deuda, a los extranjeros esta variable no les es tan importante, debido a que no consumen en pesos. Los flujos de capitales del exterior obedecen más al comparativo de las tasas en México con las prevalecientes en sus países de origen.

El diferencial de los bonos mexicanos con los de otras naciones presentan amplios contrastes, pero en todas apuntando a favor de los denominados en pesos.

El diferencial del bono a 10 años en México con respecto a su similar en Estados Unidos se encuentra 430 puntos base, cerca de su máximo del año de 441 puntos. Es decir mientras que en Estados Unidos un inversionista recibe 1.68 de rendimiento en este tipo de instrumento, en México se le paga 5.98 por ciento.

En comparación con sus equivalentes en Europa y Asia, los bonos mexicanos también tienen un balance positivo.

El diferencial del bono a 10 años respecto a los Reino Unido y Alemania es de 473 y 594 puntos base, respectivamente.

El mayor premio en ese mismo plazo se registra frente a los bonos de Japón, pues el diferencial se ubica en 610 puntos base.