Mercados

Presumen que Banxico dejaría sin cambio su tasa de interés

7 años y 2 meses, es lo que tiene el banco central mexicano sin registrar un alza en la tasa de referencia que actualmente la tiene en su mínimo histórico de 3.0 por ciento
Esteban Rojas
Agustín Carstens, gobernador del Banco de México (Banxico) [Cuartoscuro/Archivo]

Agustín Carstens, gobernador del Banco de México (Banxico) [Cuartoscuro/Archivo]

CIUDAD DE MÉXICO.- El Banco de México debe decidir hoy el rumbo de su política monetaria, para lo cual deberá sopesar lo hecho por la Reserva Federal de Estados Unidos y la existencia de riesgos a la baja en materia de crecimiento económico en México. Todo esto, dentro de un contexto de políticas divergentes aplicadas por los principales bancos centrales en el mundo.

La apuesta del mercado
De acuerdo a una encuesta levantada por Bloomberg, entre 12 analistas del sector privado, el Banco de México podría dejar sin cambio su tasa de referencia en 3.0 por ciento.

El instituto central mantiene sin cambio su tasa de referencia desde junio del 2014. La última vez que Banxico subió la tasa objetivo interbancaria fue el 31 de julio del 2008, al pasar en aquel entonces de 8.0 a 8.5 por ciento, y cabe destacar que a partir de enero del 2008 se cambió la política del corto por el de tasa objetivo actual, que es una manera de enviar mejores señales al mercado de lo que espera el organismo.

El hecho de que el Banxico no haya movido su tasa objetivo en 16 meses, mientras la que inflación cayó a 2.59 por ciento, nos dice que su política se ha vuelto más restrictiva, esto es más evidente si se toma en cuenta también el comportamiento de la actividad económica.

Una decisión difícil
A pesar de que uno de los factores a tomar en consideración por el Banco de México para determinar su política monetaria, se ha despejado -el que la Reserva Federal dejara sin cambio su tasa de referencia- hace difícil la decisión.

La actividad económica en México sigue en proceso de recuperación, pero a una velocidad más lenta de lo esperado, en tanto que la inflación sigue disminuyendo mes con mes hasta ubicarse en 2.59 por ciento en el pasado agosto, en un mínimo que por lo menos no se veía desde la década de los sesentas.

Un bajo dinamismo y una inflación en mínimos históricos, no le facilitan al Banco de México explicar la postura de mantener sin cambio la tasa objetivo.

Atendiendo a los factores internos, e incluso, tomando en cuenta la desaceleración en la economía mundial, parecería que el instituto central no solamente debería dejar sin cambio a su principal tasa sino que, incluso, justificaría una baja.

Una política monetaria más flexible tendría un costo en materia del tipo de cambio. No obstante, bajo las actuales condiciones, una combinación de tasas bajas con un dólar relativamente fuerte, podrían ser un buen antídoto para combatir el bajo crecimiento económico

Políticas monetarias divergentes

En el mundo y, particularmente, en América Latina los bancos centrales van por caminos distintos.

En la región latinoamericana destaca el caso del fuerte aumento en la tasa de referencia fijada por el Banco Central de Brasil, la cual se ubica en 14.25 por ciento. Con esto, lo convierte en uno de los bancos que han aplicado una de las políticas monetarias más restrictivas en el mundo.

El otro caso de una política de alza en tasas, es el referente a lo ocurrido en Perú. El Banco central de este país la subió recientemente en un cuarto de punto.

En tanto naciones como México, Chile y Colombia no han movido a sus respectivas tasas de referencia.

Las políticas monetarias contrapuestas pueden dar lugar a movimientos en los flujos de capitales, algo que tampoco debe perder de vista el Banco de México.