Mercados

PIB, el obstáculo para
la política monetaria
de la Fed

Pese a ello, se espera que la economía estadounidense cierre el año con una expansión superior a 3 por ciento, que representaría la más alta en una década y se ubicaría por encima de los registros de los años 2014 y 2013.
Efraín Hilario
Seguridad será el tema de la visita de EPN a EU

Fausto Pretelin, analista internacional, explicó a El Financiero Bloomberg que la visita de Enrique Peña Nieto a Estados Unidos tiene como objetivo un nuevo impulso a la asociación estratégica entre ambos países y la agenda estará enfocada al tema de la seguridad.

A pesar de que los elementos subyacentes de la economía estadounidense parecen estar intactos, la inesperada pérdida de impulso en el cuarto trimestre, podría modificar parcialmente los planes de la Reserva Federal para normalizar su política monetaria.

Según la primera revisión de la estimación preliminar del Producto Interno Bruto de Estados Unidos, éste creció solamente 2.2 por ciento entre octubre y diciembre del año pasado, inferior a la previsión de hace un mes, de una expansión de 2.6 por ciento.

Desde mediados del año pasado los responsables de la política monetaria estadounidense habían dejando entrever que se alistaban a elevar las tasas de interés en algún momento del segundo semestre del 2015, a la luz de la mejoría sostenida de las diferentes áreas de la economía estadounidense.

Sin embargo, la incómoda caída de la tasa de inflación –por debajo de la meta objetivo de la Fed–, el lento crecimiento de los salarios y la fortaleza del dólar, podrían postergar sus planes para normalizar la política monetaria, cuyas tasas de interés permanecen en mínimos históricos desde diciembre de 2008.

Ahora, esta desaceleración que a primera vista parece temporal, debido a que el consumó se ubica en su mayor nivel desde 2006 y el mercado laboral viene de su mejor año en más de dos décadas, podría persuadir a algunos miembros de la Fed a seguir “pacientes”, antes de decretar su primer incremento de tasas de interés en casi una década.

Pese a ello, se espera que la economía estadounidense cierre el año con una expansión superior a 3 por ciento, que representaría la más alta en una década y se ubicaría por encima de los registros de los años 2014 y 2013, cuando anotó crecimientos de 2.4 y 2.2 por ciento.