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Las emisoras mexicanas, adictas a deuda en dólares; deben 115 mil millones de dólares

Su saldo superó los 100 mil millones en 2014 por segundo año consecutivo; el mayor riesgo es el movimiento de tasas de interés que puedan aumentar.
Esteban Rojas
dólares

(Bloomberg)

CIUDAD DE MÉXICO.- Las tasas de interés empiezan a moverse al alza, lentamente pero todo indica que será irremediable.

En este contexto, las empresas mexicanas corren el riesgo de profundizar su adicción a la deuda en dólares y resentir los movimientos de los réditos.

Las condiciones de tasas de interés vigentes en el mundo es un factor que elevó la demanda de créditos por parte de emisoras nacionales; sin embargo, las condiciones empiezan a cambiar.

Al cierre del año pasado el saldo de la deuda de empresas mexicanas no financieras, que cotizan en la bolsa de valores, fue superior a los 100 mil millones de dólares por segundo periodo consecutivo; totalizó la cantidad de 115 mil 389 millones.

La cifra anterior solamente incluye la colocación de valores de deuda en el exterior, no están contemplados los 10 mil 268 millones de dólares de endeudamiento externo por parte de los corporativos nacionales con la banca internacional.

En términos de dólares, el endeudamiento externo de las empresas mexicanas creció 9.6 por ciento; el crecimiento de la deuda externa empresarial supera al incremento de 8.3 por ciento de los créditos en pesos y también al de la baja colocación de valores corporativos de deuda en el mercado interno.

En un lustro se duplicó el saldo
Si bien la llave del crédito externo se abrió y estimuló el apetito de los corporativos nacionales, la velocidad de endeudamiento es alta.

Solo en cinco años los corporativos mexicanos prácticamente han duplicado el saldo de su deuda externa, al pasar de un monto de 59 mil 415 millones de dólares en 2009 a uno de 115 mil 389 millones al cierre del año pasado.

La importancia relativa de los recursos provenientes del exterior para las empresas mexicanas también ha crecido de manera importante acercándose a los dos dígitos, algo no visto en 25 años.

En 2009, el crédito externo a las empresas privadas representó 6.6 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), para subir hasta 9.0 por ciento al cierre de 2014.

La velocidad de crecimiento de los recursos provenientes del exterior es uno de los factores sobresalientes, pero también destacan cambios importantes en su estructura.

De 2011 al 2014 se observa que la colocación de valores de deuda de empresas mexicanas en el exterior ha desplazado al crédito proveniente de la banca internacional.

Al cierre del año pasado año los recursos vía colocación de valores de deuda foránea ascendieron a 71 mil 984 millones de dólares, superiores a los 43 mil 405 millones provenientes de la banca que opera en el extranjero.

La mayor relevancia de los recursos proveniente de la colocación de valores de deuda en el ámbito internacional se deriva de la abundancia de la liquidez y de las bajas tasas de interés desde finales de 2008.

En tanto que los problemas en que estuvo inmersa la banca internacional después de la crisis hipotecaria, originada en Estados Unidos le hizo perder capacidad para otorgar nuevos créditos tanto a sus empresas como a las del extranjero, incluidas las mexicanas.

El dinamismo en el incrementó de la deuda de las empresas es un foco amarillo que hay que cuidar, dado que su comportamiento puede hacer más vulnerable no solamente a estas entidades, ante la denominada normalización de la política monetaria de Estados Unidos, sino al país en su conjunto.

También subió el pago de intereses.
Cifras del Banco de México señalan que el pago de intereses de la deuda externa de empresas privadas nacionales se elevó a niveles jamás vistos, durante el año pasado.

Los datos revelan que en 2014 las empresas privadas pagaron intereses por un total de 11 mil 636 millones de dólares, cifra que superó en 15.95 por ciento al monto pagado un año antes por 10 mil 35 millones.