Mercados

Grecia, otro fracaso
del régimen de reparto

Las pensiones son el punto focal en los problemas de liquidez de Grecia, y es uno de los factores principales que debe cuidar el gobierno de Tsipras que necesita hoy la confianza de sus gobernados.
Antonio Sandoval
Antonio Sandoval
23 junio 2015 5:5
Gráfica y dinero, Suplemento/Especial

Gráfica y dinero, Suplemento/Especial

Grecia presentó ayer lunes en la cumbre del Eurogrupo una serie de propuestas para evitar la quiebra.

Varias fueron las concesiones, que seguramente desatarán una tormenta al interior del país.

Pero, todos los ajustes era necesarios en Grecia, el de pensiones impostegable; este se convierte al mismo tiempo en el reconocimiento del fracaso del sistema de reparto en ese país, y la sentencia para las naciones que aún lo sostienen: tarde o temprano deberán cambiarlo.

Las propuestas relacionadas con las pensiones en Grecia, fueron impuestas incluso por quienes llegaron al poder con la promesa de evitarlas. Se confirma que el fracaso del régimen de reparto no respeta ideologías.

Las propuestas son las siguientes:

1) Se endurecen las prejubilaciones y se retrasa la edad de jubilación; esperan un ahorro inmediato de 360 millones de euros.

2) Para 2016 y 2017 el gasto en pensiones deberá observar una reducción de un punto porcentual del PIB; dicha tasa de variación parecería baja, pero no lo es. Más aún, se revierte la tendencia creciente del aumento del costo de pensiones en el PIB griego por primera ocasión en décadas.

3) Para el año 2025 la edad mínima de jubilación será de 67 años, con penalizaciones que pudieran ser de hasta 16 por ciento de su pensión final en caso de que se quieran jubilar anticipadamente.

4) Aumentan todas las contribuciones al sistema de seguridad social
5) A partir de 2018 se eliminará gradualmente el subsidio para los jubilados. Es decir, el gasto en subsidio se acabará, eso abre la puerta a esquemas diferentes al de reparto.

6) sube de 4 a 5 por ciento el pago de contribuciones de los pensionistas al sistema de salud.

La tormenta para el presidente Tsipras apenas empieza, pero vivir a costa del estado ya no es posible ni en Grecia, ni en México, ni en el mundo.