Mercados

Economía mexicana se inunda de liquidez

Los billetes y monedas en circulación crecen a tasa anual por arriba del 13.0 por ciento, muy superior al aumento del PIB y la inflación.
Esteban Rojas
11 julio 2014 16:41
Billetes de un dólar. (Bloomberg)

Billetes de un dólar. (Bloomberg)

CIUDAD DE MÉXICO.- En lo que va del año, se ha observado una fuerte contradicción entre el desempeño de la economía y el crecimiento de algunos medios de pagos que, de no corregirse, puede generar efectos indeseables.

La base monetaria, compuesta básicamente por los billetes y monedas en circulación, experimentó un fuerte incremento de 13.8 por ciento en el pasado 10 de julio, al ascender a 876,507 millones de pesos, de acuerdo a cifras publicadas por el Banco de México.

El desempeño del medio circulante en el presente año, contraste significativamente con el incremento de solamente 3.8 por ciento a tasa anual registrado al 10 de julio del 2013.

El desenvolvimiento de la base monetaria está muy arriba de lo que se derivaría del crecimiento de la economía mexicana y del aumento de la inflación.

Los crecimiento de los precios al consumidor en el pasado junio registraron un incremento de 3.75 por ciento, en tanto que es probable que la economía mexicana en el primer semestre haya aumentó a una tasa promedio de alrededor del 2.0 por ciento.

Sumados, el aumento de la inflación y el dinamismo de la economía, la base monetaria no debería estar creciendo muy por arriba del 6.0 por ciento. Sin embargo, lo está haciendo al doble, al aumentar en 13.8 por ciento a tasa anual.

El disparo en el crecimiento de la base monetaria puede traer consigo algunas distorsiones, entre las que se puede destacar:

En primero, generar presiones adicionales en el crecimiento de los precios al consumidor.

En segundo, provocar una sobrerreacción a la baja en las tasas de interés, y

En tercero, en momentos de incertidumbre, inducir una mayor demanda de dólares.

La economía mexicana corre el riesgo, paradójicamente, de indigestarse por una elevada liquidez. Esta abundancia puede provenir de la entrada de capitales del exterior, derivada de la búsqueda de mejores rendimientos.