Mercados

China profundizaría divergencia monetaria
en 2016

La Reserva Federal encabezaría al bloque de países que elevarían su tasa de referencia, aunque todavía la mantiene en niveles bajos.
Esteban Rojas
Especial China

Especial China

Ante el débil desempeño de la economía de China, aumentó la expectativa sobre una baja adicional en su tasa de referencia, lo que profundizaría las diferencias en las políticas monetarias de los principales bancos centrales del mundo y mantendría elevada la volatilidad en los mercados financieros.

De acuerdo a una encuesta levantada por Bloomberg entre especialistas económicos, el Banco Popular de China (BPC) podría llevar a su tasa de referencia a 3.95 al cierre del presente año desde el 4.35 actual.

El BPC ha bajado en seis ocasiones a su tasa de referencia desde que inicio el ciclo en noviembre del 2014, acumulando una disminución de 1.65 puntos.

El crecimiento en China podría reducir la marcha de una forma más brusca que lo esperado, sin embargo, no creemos que una recesión profunda sea inminente”, explicó Jay Bryson, economista global de Wells Fargo.

Las autoridades monetarias en China tienen un margen sustancial para flexibilizar su política monetaria, lo que ayudaría a frenar la caída en la actividad económica”.

El principal riesgo de la divergencia es un incremento en la volatilidad, ante la búsqueda de los inversionistas por mejores rendimientos, señalan analistas.

“El efecto de la política monetaria divergente entre Estados Unidos y otros grandes bancos centrales radican en que la volatilidad de los mercados financieros se mantendrá elevada durante todo 2016”, comentaron analistas de Commonwealth Bank of Australia.

LOS QUE TAMBIÉN BAJARÍAN TASAS

En la zona euro, un reporte de una inflación de solamente 0.2 por ciento en el 2015 y la necesidad de afianzar la recuperación económica llevaron al Banco Central Europeo a mantener su tasa de interés en el mínimo histórico de 0.05 por ciento, así como la compra mensual de bonos por 60 mil millones de euros hasta por lo menos marzo del 2017.

En Japón, también es probable que la tasa de su banco central siga en mínimo histórico entre 0.0 a 0.10 por ciento e, incluso, no se descarta que pueda aplicar nuevos apoyos de tipo fiscal.

En lo respecta al Banco Central de Reino Unido, todavía no hay señales claras de que pueda iniciar pronto un ciclo de alza en su tasa de referencia y mantiene su programa de compra de bonos por hasta 375 mil millones de libras.

De esta manera, la segunda y la tercera economía del mundo, China y Japón, acompañada con el principal bloque comercial, el de la zona euro, aplicarán políticas de estímulo monetario en el 2016. En conjunto, estos países representan el 40 por ciento de la economía mundial.

LOS QUE IRÍAN EN SENTIDO CONTRARIO

El polo opuesto, en donde predominará el retiro de estímulos monetarios, estará encabezado por la Reserva Federal de los Estados Unidos.

De acuerdo con las probabilidades implícitas de las negociaciones de los fondos federales, existe una fuerte posibilidad de que sea a partir de junio o en el segundo semestre cuando se den nuevos aumentos en la tasa de la Fed.

En América Latina, los bancos centrales de las economías más grandes de la región apuntan en la misma dirección: a un mayor costo del dinero.

En el arranque del año, el Banco Central de Perú encabezó las alzas al haber anunciado un incremento en su tasa de referencia de un cuarto de punto y ubicarla en 4.0 por ciento.

En el caso de México, la política monetaria seguirá estrechamente ligada a lo que haga la Fed, aunque es una de las naciones que cuenta con mayor margen de maniobra, dado los niveles históricamente bajos en los cuales se ubica la inflación. No obstante, un factor desequilibrante podría ser el precio del dólar, en la medida que no cedan las presiones de alza.