Mercados

'Brexit' le cambia el panorama a la Reserva Federal

La Fed no subiría su tasa de referencia este año, mientras que el Banco de México sí ante una caída del peso, estiman analistas.
Esteban Rojas
Fed

(Bloomberg)

La incertidumbre era alta, pero ahora es mayor. La salida de Reino Unido de la Unión Europea cambió las apuestas de los inversionistas y analistas sobre el rumbo de política monetaria en la Reserva Federal de Estados Unidos, pues un nuevo movimiento en su tasa de referencia podría darse hasta el siguiente año.

Las inversiones depositadas en los futuros de fondos federales otorgan ahora una probabilidad nula de que el banco central suba su tasa en las juntas de julio y septiembre, mientras que para noviembre es de apenas 1.8 por ciento.

“Con este telón de fondo , los bancos centrales estarán en un estado de ánimo pesimista. (…) un alza de tasas de la Fed está fuera de la mesa a través de las elecciones de noviembre , y cuestionable para diciembre . Las tasas en el mercado ya se habían ajustado”, comentaron Hang Trun y Charles Collyns, director ejecutivo y economista en jefe del Instituto Internacional de Finanzas.

Para las reuniones de la Fed del 14 de diciembre y 2 de febrero, las probabilidades de un aumento en la tasa son de 16.6 y 18.1 por ciento.

El instituto central mantiene el costo del dinero en el rango de 0.25 a 0.50 desde el pasado diciembre. La señales de desaceleración en la economía norteamericana y los riesgos relacionados con China y, ahora el Brexit, han hecho que la Fed profundice en una política monetaria de retiro gradual en los estímulos monetarios.

La Fed ha tenido mucho cuidado en instrumentar una política de comunicación con el mercado que evite “sorpresas”, sin embargo, analistas cuestionan ahora la credibilidad del banco central sobre este proceso.

Janet Yellen, presidenta del organismo, declaró el viernes que la Fed está lista para proveer liquidez a otros bancos centrales a través de líneas de swaps, ante la intensa volatilidad registrada en los mercados financieros.

REACCIONA EL MERCADO

Las tasas de interés se desplomaron en Estados Unidos, situación que se extendió con particular fuerza a prácticamente a la mayor parte de las naciones desarrolladas.

El referencial bono norteamericano a 10 años se desplomó a 1.56 por ciento, con lo que alcanzó un nuevo mínimo en el año, en términos de cierre.

En el Reino Unido la tasa bajó a 1.08 por ciento, situación que implicó una caída de 28.9 puntos base, como respuesta de la cobertura buscada por los inversionistas, después del ‘sí’ al Brexit.

En otros países como Alemania, los mayores flujos de capitales llevaron nuevamente al rendimiento del bono a 10 años a territorio negativo al cerrar el pasado viernes en -0.05 por ciento.

En países como Suiza y Japón, también prevalecen tasas de interés negativas al cerrar en -0.56 y -0.19 por ciento.

En México, el bono M a 10 años cerró en 6.05 por ciento con un baja de 0.02 puntos. El diferencial entre este bono y su similar en Estados Unidos se ubicó el pasado viernes de 449 puntos base.

EL TURNO PARA EL BANCO DE MÉXICO

El último día de este mes, el Banco de México anunciará el resultado de su reunión de política monetaria.

Las apuesta del mercado apunta a que el Banco de México quizá pueda volverse a desligar de la Fed, al estimar un nuevo incremento de 25 puntos base en su tasa de referencia, según una encuesta levantada por Bloomberg entre 15 especialistas del mercado.

El último movimiento en el costo del dinero por parte de Banxico se dio el pasado 17 de febrero, cuando aumento en 50 puntos base a su tasa, fuera del calendario marcado para sus reuniones.

El retraso de un nuevo ajuste en la política monetaria de la Fed, una inflación baja y la pérdida de fuerza en la recuperación de la economía mexicana serían factores que deberían apuntar a que Banxico pudiera seguir en compás de espera. Sin embargo, el factor desequilibrante podrá ser las presiones alcistas sobre el dólar.