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Depreciación de 30% en paridad peso-dólar en índice Big-Mac

En una muestra de 55 divisas globales, sólo cinco han soportado la turbulencia cambiaria y están arriba de su valor real; el resto se encuentran subvaluadas, de acuerdo al índice Big Mac elaborado por The Economist.
E. Rojas/ A. Sandoval
15 febrero 2015 22:40 Última actualización 16 febrero 2015 5:0
peso dolar (Bloomberg)

El peso y prácticamente todas las divisas del mundo son golpeadas por la fortaleza del dólar en los ocho meses recientes.  (Bloomberg)

En una muestra de 55 divisas globales, sólo cinco de ellas han soportado la turbulencia cambiaria y están arriba de su valor real, el resto se encuentran subvaluadas, de acuerdo al índice Big Mac elaborado por The Economist, con datos a la primera semana de febrero.

En el caso del peso mexicano, el índice –reconocido porque mide el costo de una hamburguesa en cada país de acuerdo al tipo de cambio– refleja una subvaluación de 30.07 por ciento.

Es decir, a un estadounidense o cualquier extranjero, le cuesta 30 por ciento más barato consumir una Big Mac en México; dicho de otro modo, el peso está depreciado 30 por ciento.

La medición actual no es la más elevada de la historia, pero sí se acerca a la registrada en la crisis subprime, cuando de acuerdo con el índice llegó a reflejarse una subvaluación de la moneda mexicana de hasta 39 por ciento. La mayor subvaluación generada por la fortaleza actual del dólar la reflejan las monedas del este europeo.

De acuerdo con el índice, comer una hamburguesa en Rusia cuesta 71.5 por ciento más barato que en Estados Unidos, mientras que en Ucrania el costo es menor en 74 por ciento.

En China, la subvaluación es de 42.19 por ciento; es decir, comprar una hamburguesa es más caro en México que en el país asiático.

El peso y prácticamente todas las divisas del mundo son golpeadas por la fortaleza del dólar en los ocho meses recientes; la moneda estadounidense está en sus puntos más altos de 6 años en algunos casos, y de hasta 11 años en otros.

De acuerdo con el mismo índice Big Mac, el valor real de la paridad pero-dólar debería ser en este momento de aproximadamante 10.23 pesos.

La evaluación de las 55 monedas sí está en sus niveles más altos desde 2008, cuado de la muestra de 55 monedas solamente cinco de ellas reflejaban sobrevaluación; es decir, estaban por arriba de la cotización real que deberían reflejar en el índice.

Llama la atención que entre los cinco países que registran un valor superior al mercado, destaca Brasil, nación latinoamericana que sustentó su crecimiento de los años recientes en una divisa fuerte, aunque en los últimos 12 meses la tendencia empezó a revertirse.

De poco servirá la guerra de divisas.

En opinión de Martín Perera, economista y analista en jefe del mercado de divisas para Saxo Capital Markets, la economía está en una zona de riesgo: “es posible que la guerra de divisas que hemos observado en los meses recientes, con políticas monetarias expansivas y baja en tasas de interés, a fin de debilitar las monedas y ser más competitivos en términos de comercio exterior, no sea tan efectiva; dichas medidas suelen ser un juego de suma cero si todos hacen lo mismo”, dice.

“Probablemente nadie gane, Estados Unidos ayudrá a estimular otras economías con un dólar fuerte que le permitirá importar más, pero en detrimento de la propia economía de Estados Unidos, ese en un factor muy riesgoso”.

¿Para dónde va el dólar?

La tendencia de fortalecimiento del dólar puede desacelerarse, incluso, registrar un pequeño debilitamiento ante una posible ralentización de la economía estadounidense en los próximos meses, dice SaxoBank en voz de su experto.

La fortaleza del dólar será creciente pero a un ritmo más lento, debido al contexto de la economía mundial.

La eurozona está en una situación complicada, China en desaceleración y los mercados emergentes con menos dinamismo del registrado en otros periodos.

En ese contexto, consideramos que Estados Unidos podría recibir ciertos shocks externos que desvíen de alguna manera la senda de crecimiento en la que se encuentra en este momento.

Si esto sucede, el mercado ajustará sus expectativas a la política monetaria de la Reserva Federal y, por tanto, el dólar debería ajustarse a esas nuevas expectativas.

Esto no quiere decir que la tendencia del dólar no continuará para lo que resta de año y durante 2016, pero es probable que tenga el comportamiento mencionado, dice la expectativa.