Mercados

Exxon pierde calificación máxima 9 décadas después

Los problemas financieros a raíz de la caída de los precios del petróleo ya le cobraron factura a la petrolera más grande del planeta listada en bolsa.
Álvaro Montero
Exxon Mobil

(Foto: Bloomberg/Archivo)

El desplome en los precios del petróleo costaron ayer caro a Exxon Mobil Corp. Standard & Poor’s redujo su calificación crediticia de AAA a AA+, la cual había mantenido desde la gran depresión de 1929, es decir, después de 87 años.

Para Exxon, el presentar problemas en su solvencia fue el factor principal para que la agencia le recortara la nota. De hecho, desde febrero pasado ya tenía una advertencia, a lo que la petrolera respondió que lograría mantenerla. Sólo otras dos empresas en todo el mundo ostentan el nivel del que descendió Exxon, que son Microsoft y Johnson & Johnson.

“Nada ha cambiado en los términos de la filosofía financiera de la compañía o de su hoja de balance”, dijo Scott Silvestri vocero de la empresa, en un correo electrónico. “Exxon Mobil da un gran valor en su fuerte posición de crédito y continúa centrada en la creación de valor para los accionistas a largo plazo a pesar de la volatilidad del mercado en el corto plazo.”

La rebaja es otro golpe al legado del presidente y CEO de la emisora, Rex Tillerson, a casi un año de cumplir la edad de jubilación que establece como obligatoria la compañía. En la década que ha administrado a la petrolera más valiosa que cotiza en bolsa en el mundo, una apuesta de 35 mil millones de dólares en gas natural justo antes de que el mercado se viniera abajo, seguido por una asociación que no fructificó con una empresa de perforación rusa, acuerdo que fue valuado en mil millones de dólares, fueron fracasos que acompañaron su gestión.

Standard & Poor’s cuestionó la decisión de Exxon de gastar 54 mil millones de dólares en la recompra de acciones desde 2012, observándose como su carga de deuda se ampliaba. La preferencia de Exxon para devolver efectivo a los accionistas puede estar dañando su capacidad para acumular liquidez y el pago de deuda.

“El nivel de deuda de la compañía se ha más que duplicado en los últimos años, lo que refleja el alto gasto de capital en proyectos importantes en un entorno negativo para el sector energético y los dividendos y recompra de acciones que superaban sustancialmente el flujo de efectivo generado internamente por el alto costo de los productos básicos,” escribió en la nota la calificadora.