Mercados

Disparo en el precio de la carne de res; caen inventarios de ganado

En México los efectos son altamente visibles para el consumidor;
el alza promedio es de 42 por ciento en los últimos 12 meses, por causas externas, así como por la sequía que azotó en los tres años previos.
Álvaro Montero
Mauro Álvaro Montero
29 agosto 2014 5:0
[La carne de cerdo de Estados Unidos es más barata que la mexicana por ser congelada, afirma productor mexicano. / Bloomberg] 

[La carne de cerdo de Estados Unidos es más barata que la mexicana por ser congelada, afirma productor mexicano. / Bloomberg]

CIUDAD DE MÉXICO.- El precio de la carne ha aumentado de tal forma que, en julio, por ejemplo, resultó 42 por ciento más cara que el año previo. ¿Pero, por qué?

Los inventarios de cabezas de ganado en el mercado de futuros de Chicago se han desplomado a su menor nivel en 51 años.

El efecto sobre los mercados cárnicos en el mundo es lento pero constante, incluido México. Por si fuera poco, el ritmo de reposición del ganado en Estados Unidos no genera expectativas favorables.

Según cifras de la Agencia de Agricultura de Estados Unidos, el número de cabezas de ganado en los registros del mercado de Chicago está en su nivel más bajo desde 1963, lo que ha llevado al precio a mantenerse muy cerca de los máximos registrados a principios de este mes.

Los datos del organismo señalan que actualmente se cuenta con 29 millones de cabezas de ganado, cuando a principio de año eran 29.3 millones, un descenso de 1.02 por ciento, pero con una caída constante en la oferta durante los últimos 40 años.

Mientras tanto, la producción de estos animales en Estados Unidos se ha reducido en el año al pasar de 283 mil reses a 278 mil, por lo que el ritmo de reposición no es el adecuado para el momento que vive la industria cárnica en el mundo, en relación al ganado vacuno.

Se debe recordar que el aumento en la demanda de carne de res se agudizó por el problema de la crisis porcina, que ataca actualmente territorio estadounidense y que llegó a infectar cerca del 80 por ciento de las granjas en los primeros meses del año.

Los efectos en México
En nuestro país hay consecuencias por el contexto global; la carne siempre se ha considerado un artículo básico de consumo, pero al mismo tiempo uno de los más caros.

Así, comer carne en México durante julio del presente año fue 42 por ciento más caro en términos nominales respecto al mismo mes del año pasado, según los datos disponibles en el INEGI; lo anterior significa que los precios del producto subieron 10 veces considerando la inflación acumulada en el mismo periodo.

Por ejemplo: los medallones de filete de res fueron los que más subieron con una tasa de 132 por ciento hasta un precio de 276 pesos por kilo.

El filete limpio aumentó 45.8 por ciento al pasar de 96 a 140 pesos; el corte de mayor demanda, el bistec, subió 27.7 por ciento; la costilla 20 por ciento, el diezmillo 15.3 por ciento y el chambarete 11.3 por ciento.
Sin contar con el aumento que también resintió el retazo con hueso, al pasar de 55.7 a 70.21 pesos el kilo; es decir, 26.05 por ciento más.

El efecto que provoca la caída en las existencias de reses en EU, junto con el aumento de la demanda durante el año debido a la enfermedad que afecta a los cerdos, encarecieron los precios en el mercado nacional.

Según datos del INEGI, el precio de la carne de res sólo en la primera quincena de agosto subió 0.81 por ciento, mientras el índice lo hizo en 0.19 puntos.

Nuestro país no está aislado de la situación global que lleva a registrar alzas en los precios internos