Mercados

BCE mantiene tasa
negativa de 0.4%

El Banco Central Europeo deja las tasas de interés en mínimos históricos, ajustándose a su visión de política monetaria ultralaxa.
Agencias
21 abril 2016 7:23 Última actualización 21 abril 2016 10:59
Banco Central Europeo

Banco Central Europeo. (Reuters)

FRÁNCFORT.- El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, mantuvo este jueves las tasas de interés en mínimos históricos, ciñéndose a su visión de una política monetaria ultralaxa, pese a una serie de críticas de Alemania.

Draghi, que aún no ha implementado ni ha explicado a cabalidad algunas de las medidas que anunció el mes pasado, debería entregar más tarde este jueves mayor información a los inversores sobre el más reciente plan del BCE para comprar bonos corporativos.

Antes de una conferencia de prensa de Draghi fijada para las 1230 GMT, el BCE anunció que mantendrá su principal tasa de operaciones de refinanciamiento en cero, mientras que seguirá cobrando a los bancos un 0.4 por ciento por depositar su dinero en la entidad, es decir una tasa negativa.

Tras lanzar un plan de impresión de dinero de 1.7 billones de euros (1.92 billones de dólares) y ofrecer pagos a los bancos para tomar préstamos e instarlos a otorgar créditos, el BCE seguirá en una postura de mantener su política por ahora.

El principal problema podría ser una discusión con Berlín después de que el ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, dijo que las políticas del BCE estaban provocando problemas "extraordinarios" para Alemania y que eran en parte responsables por la bonanza del grupo de derecha y antiinmigración Alternativa para Alemania.

El miércoles por la noche, Schäuble mantuvo su postura y dijo que "un período prolongado con tasas de interés de cero y negativas no es una situación sensata".

El BCE ha estado aliviando la política monetaria, cobrando a bancos por depositar su dinero en la entidad y comprando de todo, desde bonos estatales a deuda de empresas, para impulsar a la vacilante economía de la zona euro.

El desacuerdo con Alemania, la economía más fuerte de la zona euro y el líder "de facto" del bloque monetario, proyecta una nube sobre el BCE.

"Las críticas al BCE se han vuelto una moda en Alemania", comentó en analista de ING Carsten Brzeski. "Esto puede paralizar a la zona euro porque significa que la mezcla de políticas sigue estando en punto muerto. No avanzarán en temas como la reestructuración de la deuda griega", agregó.