Mercados

Turbulencias darán tregua por la caída operativa

En los mercados occidentales inicia el periodo de menor dinamismo del año; los riesgos financieros se mantienen vigentes
Felipe Sánchez
Felipe Sánchez
22 diciembre 2014 5:0
BMV.

BMV.

CIUDAD DE MÉXICO.- Las bolsas de valores tomarán un respiro las próximas semanas debido a que se aproxima un periodo de contracción operativa.

Sin embargo, los factores que inyectaron volatilidad a los mercados se mantendrán vigentes y el inicio de 2015 no se espera pasivo: los precios del petróleo seguirán a la baja por la oferta que ningún país productor desea disminuir; la única expectativa de que los precios repunten en el periodo actual es que se registre un crudo invierno en muchas regiones del planeta.

Por su parte, las bolsas de valores seguirán en ujna fase de burbuja de activos, impulsada por la liquidez que se espera siga vigente mientras la Fed se decide a elevar sus tasas de interés, así como por las políticas monetarias de regiones como la eurozona y varias naciones asiáticas, entre las que destaca China, la segunda mayor economía del mundo.

En materia de divisas, las pertenecientes al mundo emergente seguirán bajo presión, el inicio de 2015 no es favorable por la fortaleza del dólar y la política monetaria de la Fed.

Los riesgos vigentes sólo tomarán un respiro debido a que en el mundo occidental la operación pasará por el periodo de menor dinamismo del año, junto con el que se registra en la Semana Santa.

En este contexto, el principal indicador de la Bolsa Mexicana de Valores ganó la semana pasada 1.95 por ciento en un periodo turbulento, el peso se mantuvo bajo presión y las tasas de los bonos de Estados Unidos volvieron a bajar acercándose nuevamente al piso de 2 por ciento.

El viernes la bolsa mexicana logró su tercera alza consecutiva, aunque esta vez fue de pequeña magnitud, tras un repunte de 5.59 por ciento en sólo 2 días de actividad.

Lo normal es que después de ganancias rápidas y significativas, los precios corrijan por una toma de utilidades, pero esta vez el índice de la bolsa no terminó con pérdidas, sino que sólo moderó sus ganancias.

Al término de las operaciones el avance fue de apenas 0.13 por ciento, a 42 mil 529.89 unidades.

Cabe recordar que el lunes pasado la bolsa sufrió un tropezón de 3.31 por ciento, y al día siguiente de 0.27 por ciento, desde donde se recuperó con creces.

Al cierre de la semana pasada no hubo noticias económicas en Estados Unidos, y las de Europa fueron de escasa importancia, de manera que sin referencias, los participantes trataron de concluir de la mejor manera posible la última semana de actividad completa del año.

Por supuesto, las bolsas continuaron beneficiadas por la inercia positiva provocada por la Fed a media semana. Janet Yellen tuvo la virtud de tranquilizar los temores respecto al pronto incremento de las tasas de interés por parte del banco central.

Ayudó también al buen ánimo un rebote apreciable de 4.45 por ciento en los precios del petróleo, esto en el caso del WTI.

En la NYSE, el promedio Dow Jones terminó el día con un aumento de 0.15 por ciento, en 17 mil 804.80 unidades, mientras que el índice S&P 500 quedó con una ganancia de 0.46 por ciento, en 2 mil 70.65 puntos.

En el mercado Nasdaq el incremento fue también moderado, de 0.36 por ciento, en 4 mil 765.38 enteros.

Los saldos semanales fueron positivos de 3.03, 3.41 y 2.40 por ciento, en orden respectivo.

Tipos de cambio volátiles
Las principales divisas de los mercados emergentes seguirán bajo la volatilidad, misma que ya provoca depreciaciones de doble dígito en los dos meses recientes, incluyendo al peso mexicano.

De hecho, al cierre de la semana pasada nuestra moneda volvió a resentir presiones y terminó prácticamente en 14.65 unidades.

Los factores que presionan al peso son los mismos que afectan a otras divisas en el mundo: los precios del petróleo y las expectativas de bajo crecimiento económico; en el caso de México se añade la posibilidad de que la caída del peso genere problemas de tipo inflacionario, como lo advirtiera el banco central mexicano.

A la expectativa se suma el hecho de que el incremento en el salario mínimo para el año siguiente será superior a 4 por ciento, lo que aviva los temores respecto a que el inicio de año podría ser complicado en cuestión de aumento de precios.

En fin, las turbulencias financieras podrían disminuir por unos días, pero no hay evidencias de que desaparecerán, por el contrario.