Mercados

Así fue el desplome de la Bolsa este jueves

El mercado accionario mexicano fue el más perdedor del mundo en las operaciones del jueves, según información recavada por Bloomberg.
Esteban Rojas
Peso y bolsa

Peso y bolsa

La Bolsa Mexicana de Valores se hundió ayer. Ante la incertidumbre sobre las políticas que implementará el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, los inversionistas en México desataron una ola vendedora que tiró al mercado mexicano 4.57 por ciento, su mayor descalabro en los últimos cinco años.

Con este movimiento, el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) se ubicó en 45 mil 224.38 unidades, su menor nivel en dos meses, luego de perder 2 mil 166 puntos en la jornada.

“Por segundo día consecutivo, tras la victoria de Donald Trump, el IPC extendió sus pérdidas. (…) El mercado accionario rompió el soporte de 46 mil unidades y abandonó el rango lateral en que se mantuvo desde agosto”, comentaron en un reporte analistas de Casa de Bolsa Interacciones, liderados por Juan Rich y Montserrat Araujo. “La volatilidad se incrementa y aún no se establece un soporte. Es factible que en los próximos meses el IPC alcance la zona entre 40 mil y 42 mil puntos”.

El desplome de la Bolsa Mexicana de Valores se vio acentuado por la depreciación del peso mexicano frente al dólar. Un tipo de cambio mayor le resta atractivo a las inversiones de extranjeros en acciones locales, pues el rendimiento se ve reducido al convertirlo a dólares. Hasta el martes, el IPC acumulaba en 2016 una pérdida de alrededor de 4 por ciento bajo esta medición, pero ayer se hundió hasta 11.8 por ciento.

Incluso, en dólares, el mercado mexicano fue ayer el más perdedor del mundo, entre una muestra de 94 bolsas globales monitoreada por Bloomberg.

Adicional a la incertidumbre de Trump, analistas destacaron en sesiones previas que la valuación del mercado lucía alta, por lo que recomendaron cautela sobre el IPC en su totalidad.

“Caro. Casi todos los inversionistas se refieren de esta forma a la bolsa mexicana”, dijo Alan Alanis, estratega de UBS. “Nos reunimos con más de 60 inversionistas de unas 24 instituciones y pocos han podido superar al índice en este año”.

El especialista añadió que las compañías reportaron un tercer trimestre fuerte, pero que las expectativas siguen altas, la inflación se acelera y el crecimiento se frena, por lo que mantendrían una posición bajista sobre el índice en su conjunto.

PESO MARCA RÉCORD Y PODRÍA SEGUIR EL DESPLOME
Ninguna moneda del mundo cayó ni tanto ni tan rápido como el peso mexicano como tras la victoria de Donald Trump. Según los pronosticadores, lo peor todavía no habría llegado.

Por segundo sesión consecutivo, el peso se hundió frente al dólar y registró el peor desempeño en el mundo. El Banco de México informó que el dólar spot cerró este jueves en 20.53 unidades, con lo cual alcanza su segundo máximo histórico consecutivo. En el día, el peso pierde 53.70 centavos, semejante a 2.69 por ciento.

En ventanilla bancaria, el dólar se vendió en 20.80 unidades, por arriba del 20.15 reportado ayer por Citibanamex.

El peso mexicano enfrentó una ‘tormenta perfecta’ caracterizada por un superdólar en el plano internacional, precios del petróleo débiles, a lo que suma la incertidumbre por el triunfo de Donald Trump.

“En este momento no tengo idea de dónde terminará la moneda este año, y quien diga que la tiene está mintiendo, ya que nadie sabe lo que va a pasar”, dice Juan Carlos Rodado, el director de análisis para América Latina de Natixis North America y el pronosticador más exacto en el tercer trimestre, según rankings de Bloomberg. “Los primeros de 100 días de gestión de Trump serán clave para entender cómo va a ser su discurso”.

Los inversionistas estarán atentos, agrega, y cualquier declaración sobre México o el comercio llevaría a una caída del peso. Si bien las monedas de los mercados emergentes declinaron en todo el mundo el jueves ante el temor a que una presidencia de Trump pueda derivar en una aceleración de la inflación y alzas de tasas de interés en los Estados Unidos, la caída del peso fue de más del doble del promedio de sus pares de países en vías de desarrollo.