Mercados

¿Qué se vota en Italia y por qué tanto alboroto?

El próximo domingo se realizará en Italia un referéndum para determinar se reduce el tamaño y la competencia para el Senado; parece que no habrá de que preocuparse, pero si prevalece el NO lo siguiente sería una votación para su permanencia en la UE.
Abraham González
Abraham González
29 noviembre 2016 5:0
El referéndum italiano del domingo (Bloomberg)

El referéndum italiano del domingo (Bloomberg)

Por última vez en el año, un evento político será decisivo en el comportamiento de los mercados financieros.

El referéndum en Italia del próximo domingo definirá si se aplican o no cambios constitucionales en ese país. No es la legislación, por sí misma, la que pone en riesgo a los capitales, sino una reacción en cadena derivada del resultado.

La pregunta que los electores deberán responder es “¿Aprueba usted las ‘Disposiciones para suprimir el bicameralismo, la reducción del número de miembros parlamentarios, la contención de costos del funcionamiento de las instituciones, la supresión de la CNEL y la revisión del Título V Parte II de la Constitución’ aprobado por el Parlamento y publicado en la Gaceta Oficial no. 88 del 15 de abril de 2016?”-

El referéndum, en otras palabras, definirá si se reducen las competencias del Senado y el número de escaños de 315 a 100.

Además, las modificaciones buscan acabar con el bicameralismo perfecto, que otorga la misma fuerza al Congreso y al Senado, para evitar la concentración de las decisiones.

Lo relevante del resultado es que el Primer Ministro, Matteo Renzi, ligó su permanencia en el cargo a la aprobación de las reformas.

Si se impone el “no”, Renzi renunciaría y se abriría la posibilidad de que el Movimiento 5 estrellas, liderado por Beppe Grillo, quede al frente del gobierno al adelantarse las votaciones para 2017.

La bandera de Grillo ha sido la convocatoria a un referéndum para decidir la permanencia de Italia en la Unión Europea.

Ahí es en donde los mercados financieros enfrentarían una mayor presión, pues supondría un paso más a la desintegración del bloque económico, con las consecuencias económicas que ello signifca.