Mercados

Fabricantes de ropa pierden ‘glamour’ en las bolsas de valores

Las firmas de ropa y accesorios de bajo costo han sido menos
castigadas, aunque la caída del sector es generalizada en los mercados de valores del mundo en donde cotizan.
Clara Zepeda
Zara Moda

Zara moda (Jonathan Ruiz)

En plena desaceleración de la economía mundial, invertir en las acciones de las compañías dedicadas a la moda no ha sido un buen negocio en los pisos de remates durante los últimos 12 meses.

Diez de las mayores emisoras en este sector, medidas por valor de capitalización de mercado en dólares, registran números rojos, debido a que se esconde una variada combinación de factores económicos y macroeconómicos, de acuerdo con analistas.

Las acciones de la firma italiana de moda, Prada, registra un desplome de 38.51 por ciento en los últimos 12 meses, mientras que Burberry Group, empresa británica de moda y que fabrica ropa y otros complementos, registra una pérdida accionaria de 35.08 por ciento.

Ralph Lauren, dedicada a la fabricación de ropa para caballeros, damas, niños y bebes, desciendió 34.86 por ciento durante el periodo de referencia.

Hugo Boss también ha sido una de las marcas más afectadas en el mercado de valores, pues perdió 48 por ciento en el último año en la bolsa de Alemania, ante la incapacidad de elevar sus ventas y anunciar cierres de tiendas y recortes de gastos.

Dentro de las firmas de moda menos castigadas en las bolsas son la británica Moncler, que ofrece prendas de vestir, chaquetas y accesorios para hombres, mujeres y niños, con un retroceso de sólo 2.53 por ciento en el último año, así como Hermès International, que es una marca de moda francesa especializada en accesorios de cuero, que ha caído 3.10 por ciento.

Bajo este escenario, el European Fashion Index, que fue creado por Bloomberg en 1999, muestra una pérdida en dólares de 13.15 por ciento en los últimos 12 meses.

Pamela Díaz, economista de Ve por Más, explicó que las economías que sufren de desaceleración económica o depreciación cambiaria, como ha sucedido con la fuerte apreciación del dólar frente a casi la totalidad de las monedas en el mundo, tienden a registrar menor propensión de compra, por traspaso cambiario en la inflación, por elevado desempleo o recortes al gasto.

Mientras Estados Unidos y Europa se hundían en una crisis financiera y de deuda hace unos años, el consumo se disparaba en los emergentes como en Rusia o China, en donde se adquirió todo lo que no se compraba en occidente.

Ahora, las tensiones entre Rusia y Ucrania o el freno en el crecimiento de China se reflejan con claridad en la curva de evolución de este índice de moda, ya que desde el 2014 moderó sustancialmente su incremento y pasó a terreno negativo.

“El consumo en Estados Unidos no ha logrado repuntar a pesar de que la tasa de interés esté en casi cero. No se tiene la confianza de que la economía vaya a continuar con su crecimiento en el mediano plazo por lo que los agentes económicos no deciden realizar mayores compras. El precio de los energéticos se mantiene en niveles mínimos, lo que implicaría que las personas tendrían mayor ingreso disponible para otras cosas pero esto no ha incentivado al consumo. Es por eso que vemos que la tasa de inflación en Estados Unidos no ha crecido”, precisó Rubén Domínguez, analista económico de GACS.

La entrada de nuevas marcas de bajo costo ha afectado a los participantes del sector atrayendo a los consumidores, añadió. Por ejemplo, Inditex, que tiene marcas como Zara, Zara Home, Massimo Dutti, Pull & Bear, Bershka, Oysho, Kiddy’s Class, Uterqüe y Stradivarius, ha perdido sólo 3.18 por ciento en los últimos 12 meses, entre otras.

“Las empresas no han logrado ajustar sus estrategias de venta y se da un cambio generacional en las preferencias por ciertas marcas (moda) por lo que parecería que la crisis permanecerá”, concluyó.

Las firmas dedicadas a la moda han perdido el interés de los inversionistas ante las señales de un menor crecimiento económico global, según analistas.