Mercados

En medio de la crisis, los mercados en Brasil lideran avances en 2016

La probabilidad de un cambio de gobierno aumentó el apetito por los activos brasileños, aseguran analistas
Abraham González
Dilma Rousseff

En la gráfica, la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff y su predecesor Luiz Inácio Lula da Silva en la convención nacional del Partido de los Trabajadores. (Reuters)

A pesar de encaminarse a su peor recesión en un siglo, haber perdido el grado de inversión en el mercado internacional de deuda y sufrir una crisis política que involucra a los más altos mandos del país, Brasil destaca entre mercados emergentes y desarrollados por la recuperación que han mostrado su moneda y su mercado accionario en lo que va del año.

El real es la segunda moneda con la mayor apreciación frente al dólar durante 2016, con un avance de 5.66 por ciento, solamente detrás del yen japonés, cuya apreciación fue de 5.70 por ciento. Entre las emergentes, la moneda brasileña se encuentra a la cabeza de la recuperación.

En el mercado accionario, el principal índice del país sudamericano, el Bovespa, lidera las ganancias a nivel mundial. Medida en dólares, el índice bursátil ha ganado 20.15 por ciento, cifra que contrasta con una caída de 0.40 por ciento en el MSCI Emerging Markets Index y una de 2.13 por ciento en el All Country World Index en lo que va del año.

Tanto la moneda como la bolsa de Brasil registraron fuertes caídas durante 2015. El real perdió 32.9 por ciento, mientras que el Bovespa cayó 42 por ciento en dólares.

DETENCIÓN DE LULA ‘DISPARA’ MONEDA Y BOLSA

El viernes pasado, los activos brasileños se dispararon luego que se informara la detención del ex presidente Luis Inácio Lula da Silva, lo que, de acuerdo con analistas, aumentó la probabilidad de un cambio de gobierno en ese país.

El real brasileño ganó 1.22 por ciento en una sesión y se ubicó en su nivel máximo desde inicios de diciembre, mientras que la bolsa se disparó 4.01 por ciento a su mejor nivel desde octubre.

“La creciente probabilidad de un cambio de régimen ante las investigaciones que apuntan al ex presidente Lula exacerbó el apetito por el riesgo”, comentaron analistas del equipo de estrategia en mercados emergentes de JPMorgan, encabezados por Saad Siddiqui, en una nota enviada a sus clientes.

“Una transición suave, es decir, una resolución favorable sobre el proceso acusatorio con un daño limitado a los fundamentales y que no implique más rebajas de calificación crediticia, podría afectar sustancialmente el equilibrio del real, en alrededor de 60 o 70 centavos sobre nuestras estimaciones iniciales a 4.00 o 4.10 para el cierre de 2016, desde el actual 4.70”.

Los principales grupo financieros advierten que de no solucionarse la crisis política, esa economía podría seguir cayendo.

“El repunte en la confianza está ligado a que se encuentre una solución a la actual crisis política: una vez que esto se supere, la economía mostrará una estabilización y recuperación en 2017”, comentó Roberto Padovani, economista del banco brasileño Votorantim.

“La pregunta, sin embargo, es si la crisis se extenderá por los próximos años”.

EL RIESGO SE MANTIENE ALTO

A pesar de un rebote en los activos brasileños, la confianza de los inversionistas en ese país sigue por debajo de la que se tiene en México, la segunda economías más grande de la región.

El rendimiento de los bonos soberanos de Brasil a 10 años se ubicó el viernes en 14.754 por ciento, mientras que el de los de México, con similar vencimiento, se encuentra en 6.108 por ciento.

El costo de asegurar la deuda de cada uno de estos países refleja la misma tendencia. El spread en los CDS a 5 años para Brasil se ubica en 409 puntos base, en tanto que el de México se encuentra en 175 unidades.

El riesgo país, medido por el índice EMBI+ de JPMorgan, cerró el viernes en 447 puntos en el país sudamericano, mientras que en México fue de 238 puntos.