Enfoques

Buscaron rescatar a Oceanografía al final del sexenio de Calderón

A semanas del fin del sexenio de Calderón, Mario Ávila, subdirector de Coordinación de Servicios Marítimos de Pemex Exploración y Producción, diseñó un plan para ofrecerle a Amado Yáñez, de Oceanografía, un contrato de 100 millones de dólares.
Raymundo Riva Palacio y María Idalia Gómez
Especial de ejecentral.com.mx para El Financiero
13 julio 2014 20:21 Última actualización 14 julio 2014 8:41
osa goliath

(www.oceanografia.com.mx)

CIUDAD DE MÉXICO. Faltaban apenas unas semanas para el cambio de gobierno y toda la administración pública estaba paralizada en espera del relevo en 2012.

Pero Mario Ávila Lizárraga, subdirector de la Coordinación de Servicios Marinos de Pemex, con el aval del entonces director de Pemex Exploración y Producción, Carlos Morales Gil, diseñó un plan para otorgarle un contrato millonario a Oceanografía, mediante un mecanismo para hacerlo pasar desapercibido por los órganos de controles de la paraestatal y darle liquidez a la empresa.

El contrato autorizado por Ávila y Morales Gil era para el buque OSA Goliath, único en su tipo y famoso en el mundo de los proveedores de servicios, que requería Pemex Exploración y Producción (PEP) para un cambio de plataforma. Con este, Amado Yáñez Osuna, accionista mayoritario de Oceanografía, que estaba ahorcado por el crédito usado en la compra del barco, resolvía el pago de 100 millones de dólares que tenía que hacer en enero, y que no tenía como solventarlo.

La revelación de esta operación irregular por ser en vísperas del cambio de gobierno, se encuentra en una grabación de una llamada telefónica entre Yáñez Osuna y Oliver Fernández, propietario del Grupo Aknuum y socio de Oceanografía, proporcionada a ejecentral.com.mx y a El Financiero y que puedes escuchar a continuación:


Yáñez Osuna le dice a Fernández: “Me dijo ‘te vamos a dar un contrato ahorita de un año, te lo puedo ampliar a un año más o a dos años ya pasando el cambio de sexenio, en enero o febrero podemos hacer el movimiento pa' cambiarlo y a dos años más, porque está lo del presupuesto’, pero se tienen que quedar estos güeyes si no están estos güeyes no va a haber manera”.

La veracidad de la grabación fue confirmada por Yáñez Osuna, quien aseguró además que no hubo nada ilegal en esa operación. El tono con el cual planteaba Ávila el mecanismo, de acuerdo a lo que se escucha en la cinta, refleja la cercanía que tenía Ávila Lizárraga con el empresario.

En la grabación, Yáñez Osuna le comenta a Fernández que el mecanismo que utilizarían para otorgarle el contrato fue planteado por Ávila Lizárraga después de consultarlo con su jefe, el entonces director de PEP, Morales Gil, quien refinó el esquema para beneficiar a la empresa. Ávila fue despedido el 1 de diciembre de 2012, al tomar posesión como director de Pemex Emilio Lozoya, y Morales Gil renunció el 7 de febrero pasado, tres días antes que se conociera la inhabilitación a Oceanografía por utilizar fianzas que no cumplían con el 10 por ciento del monto de nueve contratos celebrados con Pemex.

El problema que tenía Oceanografía era importante en términos de flujo y liquidez para poder cumplir con sus obligaciones crediticias y con Pemex. Habían conseguido que todas las áreas de PEP autorizaran meses atrás la adjudicación directa de un contrato multianual, pero al momento de ser revisado, fue rechazado por el Comité de Adquisiciones de Pemex. Yáñez Osuna sugiere que el rechazo a ese contrato, que era por más de dos mil millones de dólares, se dio ante la proximidad del cambio de gobierno.

Oceanografía comenzó ya un juicio mercantil para evitar la quiebra y sanear sus finanzas, y aunque el dueño de la empresa está libre bajo fianza, por ser un delito no grave, el juicio se centra en que Yáñez Osuna utilizó estimaciones de obra falsas en nueve contratos otorgados por Petróleos Mexicanos, que causaron un daño por 585 millones de dólares. En la entrevista, el empresario asegura que es totalmente inocente de esa acusación y que la documentación de Oceanografía es real. Las investigaciones continúan.

CONTRATO FASTRACK

El contrato, como lo diseñaron los funcionarios de Pemex, pasó, en efecto desapercibido por los directivos. Juan José Suárez Coppel, en ese momento director de Pemex, dijo desconocer que se hubiera otorgado algún contrato. Al ser una operación por 100 millones de dólares, con una ampliación de otros 100 mediante diversos contratos, no tenía que pasar ni por el Comité de Adquisiciones de Pemex (llamados CAOS), ni por su Consejo de Administración.

Yáñez Osuna escuchó la grabación que dura 19 minutos con 19 segundos, y realizada, según detectó el empresario, en octubre de 2012. Aunque en ningún momento se menciona por nombre el OSA Goliath, fue el mismo Yáñez Osuna quien precisó que el contrato al que se hace referencia era sobre el buque. En la grabación, Fernández se comunica con Yáñez Osuna y le dice:

“Habló Mario (Ávila), que le habló Carlos M (Morales Gil). Que porque no recomiendan por el cierre del sexenio que se va a ver de la v…”

“Si, sí si, pero lo que si nos va a forzar, eh brother, es que lo que hablé con él me dijo te vamos a dar un contrato ahorita de un año, te lo puedo ampliar a un año más o a dos años este ya pasando el cambio de sexenio, en enero o febrero podemos hacer el movimiento pa´ cambiarlo ya a dos años más, porque está lo del presupuesto, pero se tienen que quedar estos güeyes si no están estos güeyes no va a haber manera…”, responde Yáñez Osuna.

La conversación continúa con frases cortas sobre el mismo contrato. Los nombres de los funcionarios que citan, también fueron confirmados por el empresario, y por personas cercanas a Fernández, quien se encuentra fuera de México.

Llegó a México en enero de 2010, comenzó a trabajar en el área de Inspección Mantenimiento y Reparación de instalaciones marinas en la Sonda de Campeche. Salió de México a principios de marzo y fue localizada en Aruba.