Enfoques

La desertificación amenaza a la mitad de los mexicanos

“No dejemos que se seque nuestro futuro”, lema de este Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía; llama la ONU a todos los países a reflexionar sobre la escasez de agua.
Miriam de Regil
16 junio 2014 21:26 Última actualización 17 junio 2014 5:0
Desierto de Sonora. (Tomas castelazo/wikipedia)

El 75 por ciento del territorio nacional está catalogado como frágil, árido o semiárido, en la foto, el desierto de Sonora. (Tomas castelazo/wikipedia)

CIUDAD DE MÉXICO. De los 193 millones de hectáreas que componen la superficie de México, más de 128 millones tienen un problema de desertificación. Especialistas en el tema estiman que cada año en la República Mexicana entre 300 mil y 400 mil personas abandonan sus tierras por la degradación de los suelos.

Con motivo del Día Mundial de Lucha Contra la Desertificación (hoy 17 de junio), la Comisión Nacional Forestal (Conafor) informó que tres cuartas partes del suelo de México están catalogadas ya como zonas frágiles, áridas o semiáridas. De éstas, cien millones —más de 50 por ciento del territorio nacional— tienen problemas de sequía.

Los datos más recientes del Monitor de Sequía señalan que al 31 de mayo de este año, 437 municipios ubicados en 19 entidades reportaron algún grado de sequía, los estados con mayor número de sitios con dicha problemática son Oaxaca con 106, Sonora con 72 y Chihuahua con 52.

El primer estudio sobre el nivel de desertificación en México, el cual se dará a conocer este martes por la Conafor, advierte que el 56.2 por ciento de la población mexicana se distribuye en las tierras con algún grado de desertificación, lo cual en 2010 representó 63 millones 128 mil habitantes.

La mayor proporción de la población en tierras desertificadas se encuentra en un nivel severo, con 37.4 por ciento; 6.7 por ciento viven en lugares con desertificación extrema, mientras que 12 por ciento habita en lugares con desertificación de leve a moderada.

Los estados con mayor proporción de población que vive en zonas con desertificación extrema son Baja California, Sonora y DF; mientras que los estados con desertificación severa son Aguascalientes, Guanajuato, Tlaxcala, Querétaro y Baja California Sur.

Dicho fenómeno indica que esta realidad es resultado del uso no sustentable de la tierra y que comienza con la eliminación de la vegetación y el sobrepastoreo, lo cual se suma a las variaciones climáticas como lluvias intensas o sequías prolongadas y que ocasionan la degradación de la tierra.

Existen procesos que son responsables de la desertificación: degradación de la cubierta vegetal, erosión hídrica, erosión eólica, salinización, reducción de la materia orgánica del suelo, encostramiento y compactación del suelo y la acumulación de sustancias tóxicas para las plantas o los animales.

Criterio de evaluación

El proceso de desertificación se evalúa con base en tres criterios: estado actual, velocidad y riesgo, y para cada uno de estos criterios se consideran cuatro clases de desertificación: ligera, moderada, severa y muy severa.

En 2013, 168 países en el mundo reportaron estar afectados por la desertificación.

Cada año, 75 billones de toneladas de suelo fértil se pierden por la degradación de la tierra. Asimismo, 12 millones de hectáreas de tierra desaparecen cada año por la desertificación y la sequía.

Bajo el lema de “No dejemos que se seque nuestro futuro”, este año, el Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía está dedicado por la ONU a reflexionar sobre los riesgos mundiales que entrañan la sequía y la escasez de agua.

“Los costos sociales, políticos y económicos de la sequía son evidentes en todo el planeta. En mayo, Namibia declaró el estado de emergencia nacional a causa de la sequía y el 14 por ciento de su población sufría inseguridad alimentaria. En 2012, Estados Unidos padeció su peor sequía desde los años cincuenta, que afectó al 80 por ciento de los cultivos. En 2011, la sequía en el Cuerno de África —la peor desde principios de los años noventa— afectó a casi 13 millones de personas”, señaló Naciones Unidas quien además recalcó que en el último cuarto de siglo, ha aumentado la proporción de sequía en el mundo, y se prevé que como consecuencia del cambio climático, las sequías afectarán a más zonas y serán más intensas y frecuentes.

“Los efectos a largo plazo de la sequía prolongada en los ecosistemas son profundos y aceleran la degradación del suelo y la desertificación”, advierte la ONU.