Enfoques

Emilio Chuayffet, un secretario que no se ve

El secretario de Educación en el país colecciona omisiones en circunstancias que requieren de su decisión o presencia y capacidad.
Rosalía Servín
12 octubre 2014 21:15 Última actualización 13 octubre 2014 5:0
Diputados cuestionan gestiones del secretario de Educación Pública. (Archivo/Cuartoscuro)

Diputados cuestionan gestiones del secretario de Educación Pública. (Archivo/Cuartoscuro)

CIUDAD DE MÉXICO. Especialistas reconocen el “bajo” perfil del secretario de Educación Emilio Chuayffet, quien a su juicio no cumple con la función para la cual fue asignado y se caracteriza por una evasión que deriva en problemas, como el que ahora enfrenta el Instituto Politécnico Nacional.

“O se está marginando él mismo o está siendo marginado”, sostiene en entrevista Ivonne Acuña Murillo.

La académica del departamento de Ciencias Sociales y Políticas de la Universidad Iberoamericana advierte que cualquiera de las dos opciones es mala, pues provoca vacíos de poder de quien debería defender una de las reformas estructurales más importantes emprendidas por el gobierno.

“En mi opinión el secretario o hace bien su trabajo o se podría pensar en sustituirlo por quien sí enfrente los problemas tan importantes que se tienen”, opinó Acuña.

Destacó que quien enfrenta problemas en materia educativa suele no acudir con el secretario de Educación, en contra de la lógica.

“¿Por qué los actores no acuden al secretario de Educación -siendo que a él le competen resolver esos problemas y se dirigen directamente al secretario de Gobernación y es él quien tiene que salir a enfrentar esas situaciones? Posiblemente al tener bajo perfil lo descartan”.

Aparte, el profesor investigador de la Escuela de Gobierno del Tec de Monterrey y de México Evalúa, Marco Antonio Fernández, diagnostica el educativo como un sector complejo y muy politizado. Eso hace indispensable que los encargados de las distintas ramas expliquen la racionalidad de sus acciones, lo que lamentablemente no ha sucedido.

“El esconderse como avestruz, es la opción que en general la SEP ha privilegiado y es un error y preocupa”, explica el académico. Esa estrategia puede deteriorar el avance de la reforma educativa, advierte.
“¿Por qué no salió a explicar que era una buena reforma y responder puntualmente las descalificaciones que se daban de la CNTE? Cuestionó el experto.

Con el conflicto del IPN está pasando lo mismo, ejemplifica, pues quizá las medidas eran adecuadas, pero su falta de acción derivó en conflicto.

“chuayffet"