Enfoques

Bosque de niebla bajo amenaza; buscan preservar su riquieza

Scotiabank y Naturalia adoptan 200 hectáreas de este privilegiado ecosistema en dos ejidos ubicados en Puebla. En este tipo de bosques habita el 10% de las especies de plantas en el país y viven alrededor de 755 especies de vertebrados terrestres.
Miriam De Regil
31 julio 2014 19:45 Última actualización 01 agosto 2014 17:59
Quetzal (Jesús Sánchez)

Los quetzales son unos de los muchos habitantes del Bosque de Niebla. (Jesús Sánchez)

Los bosques de niebla, también conocidos como mesófilos, son ecosistemas privilegiados por el microclima que los envuelve y la vasta biodiversidad que encierran pero en México están seriamente amenazados.

Ante esta realidad, la asociación civil Naturalia junto con Scotiabank encabezan un programa de rescate de 200 hectáreas, un bosque en el estado de Puebla, en los los ejidos de Atoluca y Hueytamalco en los municipios de Teziutlán y Hueytamalco.

El proyecto arrancó a finales de junio pasado y tiene como meta lograr la conservación de esa extensión que “adoptaron” antes de que concluya el presente año; todo ello con la ayuda de los tarjetahabientes de Scotiabank, quienes podrán intercambiar sus Scotia Puntos por donativos que serán entregados a Naturalia para fondear las labores de cuidado.

Rodrigo Villaseñor, director adjunto de responsabilidad Scotiabank, informó que llevan ocho años haciendo alianza con Naturalia en casos exitosos de reforestación y para este programa que tendrá una duración de seis meses, se desarrolló un modelo nuevo para que las aportaciones de la población fueran diferentes.

“Naturalia hizo un cálculo que nos dio una ecuación atractiva, la cual indica que cada donación de 700 puntos ayudará a proteger 50 metros cuadrados de este bosque”, explicó.

Juan Carlos G. Bravo, director de Naturalia, subrayó que en este proyecto de rescate el papel de la iniciativa privada es fundamental, como el principal aliado.

MICROCLIMA PRIVILEGIADO

Los bosques de niebla se distribuyen en el país en zonas muy altas y húmedas (en las cimas de las montañas) y de acuerdo con la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad, los bosques de niebla ocupan sólo el 0.8 por ciento del territorio nacional; es decir, 800 mil hectáreas distribuidas en pequeñas porciones de 20 estados en altitudes entre 600 y tres mil 100 metros sobre el nivel del mar.

La mayor parte del año el bosque de niebla está inmerso en neblina o envuelto con nubes bajas, lo que le provee una humedad promedio de 70 por ciento y mantener una temperatura promedio anual de 13 grados centígrados, aunque en invierno estas pueden caer por debajo de los cero grados.

Se localizan en las partes altas de la Sierra Madre Oriental, Sierra Norte de Chiapas, Sierra Madre del Sur y de Jalisco.

El cultivo del café, la tala clandestina, la ganadería extensiva y la presión demográfica, constituyen sus principales enemigos.

En este tipo de bosques habita el 10 por ciento de las especies de plantas en el país, 30 por ciento de ellas exclusivas de este bosque.
También aloja una alta diversidad de fauna que incluye mamíferos, anfibios, aves y mariposas.

“En estos bosques viven alrededor de 755 especies de vertebrados terrestres”, señaló Juan Carlos G. Bravo quien advirtió que también allí habitan una gran diversidad de ranas, salamandras y especies únicas de aves como el quetzal, el águila elegante y el pavo de cuerno. “Muchas de ellas están hoy en peligro de extinción y algunas son todavía presas de la caza ilegal”, dijo.

Los animales que se encuentran en el bosque mesófilo de montaña van desde mamíferos donde dominan el jaguar, puma y ocelote, y se hallan también osos como el de anteojos, el hormiguero arborícola, además del mono araña y tapires entre otros.

La flora del bosque mesófilo va desde los inmensos árboles de más de 60 metros de altura hasta pequeñas flores; destaca el roble y liquidámbar, los cuales están cubiertos por una gran cantidad de plantas, así como de la niebla que siempre esta presente y le dan un aspecto atractivo o misterioso.

Entre las plantas que viven sobre las ramas de los árboles, se cuentan helechos, líquenes, musgos, enredaderas, bromelias y orquídeas; pero en el estrato bajo habitan helechos y palmas.

“Una de las especies que se verá beneficiada con este programa es el puma jaguarundi, animal protegido y en peligro de extinción”, complementó Villaseñor quien además comentó que es importante sumar a la población a las acciones que realizan en favor del cuidado y conservación del medio ambiente y por ello el grupo diseñan esquemas innovadores y muy amigables.

Debido a que este tipo de bosque posee un alto valor para la conservación biológica con muchas especies de flora y fauna que se encuentran en categorías de riesgo en la norma mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010.

Por lo anterior, los programas de manejo forestal son una oportunidad para la conservación del bosque, en donde la extracción de diversos productos tanto maderables como no maderables son también hoy la base de algunos programas de aprovechamiento con tasas de extracción sostenibles que favorecen ya su mantenimiento.

“En Puebla, las comunidades reconocen que hay un valor en la posibilidad de aprovechar los recursos forestales, por lo cual el reto de esta iniciativa es fortalecer a estas personas para que puedan custodiar su bosque y pueda evitar el tráfico ilegal de especies”.

A la fecha, a través del programa de Scotiabank y Naturalia se ha registrado ya una donación de 362 mil 600 puntos, equivalentes a 2.59 hectáreas o 25 mil 900 metros cuadrados.

“Seguiremos trabajando en alianza con Naturalia en nuevos proyectos relacionados con el cuidado del medio ambiente, particularmente de reforestación, acción en la Sccotiabank ha invertido en ocho años un años un poco más cinco millones de pesos”, concluyó Villaseñor.

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