Trump olvida que empresas estadounidenses hacen negocios 'jugosos' en China
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Trump olvida que empresas estadounidenses hacen negocios 'jugosos' en China

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Trump olvida que empresas estadounidenses hacen negocios 'jugosos' en China

En medio de la guerra comercial entre EU y China, la administración de Trump se está olvidando de las multinacionales estadounidenses con sede en Beijing que logran significativas ventas.

Financial Times Por James Kynge
21/06/2018
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las subsidiarias multinacionales estadounidenses con sede en China obtuvieron un total de 221.9 mil millones de dólares en ventas EN 2015.Ilustración: Ismael Angeles

La inminente guerra comercial entre EU y China es bastante irónica. Si tienes una visión más amplia de las estadísticas económicas, el enorme déficit estadounidense con China que ha enfurecido tanto a Donald Trump de repente comienza a parecer mucho más pequeño.

Según las mediciones ortodoxas, el déficit comercial de EU fue de 375 mil millones de dólares el año pasado porque las exportaciones estadounidenses a China fueron de sólo 130 mil millones, mientras que las importaciones de China fueron de 506 mil millones.

Pero esto ignora un aspecto importante de una relación que funciona fuertemente a favor de EU. Después de casi 40 años de inversión corporativa estadounidense en China, las filiales de multinacionales estadounidenses con sede en China están haciendo un gran negocio vendiendo productos y servicios a los consumidores chinos.

Estas ventas -de corporaciones como GM, Nike, Starbucks, Ford y otras- son tan grandes que superan con creces el valor de las exportaciones estadounidenses a China, dice Alex Wolf, economista de Aberdeen Standard Investments, una empresa de gestión de activos con sede en Hong Kong.

“Estas ventas no aparecen en la balanza comercial ni en la cuenta corriente, pero forman parte de lo que podría llamarse una ‘relación económica agregada’ más amplia”, dijo Wolf.

En 2015, el último año en el que estuvieron disponibles las estadísticas oficiales de EU, las subsidiarias multinacionales estadounidenses con sede en China obtuvieron un total de 221.9 mil millones de dólares en ventas a consumidores nacionales. Los bienes y servicios vendidos fueron producidos por un ejército de 1.7 millones de personas empleadas por subsidiarias estadounidenses en el país.

Por el contrario, la presencia corporativa de China en EU sigue siendo pequeña. Las cifras oficiales de las ventas de las filiales estadounidenses de las empresas chinas a los consumidores estadounidenses no existen, pero los analistas estiman que son relativamente insignificantes en comparación con las exportaciones de China a EU.

Por lo tanto, la “relación económica agregada” entre EU y China parece ser mucha más equilibrada de lo que aparenta según el déficit comercial. “Ajustar los flujos de comercio exterior para tales ventas nacionales es engañoso y plantea algunas salvedades. Pero, si uno quisiera hacerlo, las cifras se verían realmente diferentes”, dijo Louis Kuijs, jefe de economía de Asia en Oxford Economics, una firma de investigación.

Sin embargo, a medida que aumentan las tensiones comerciales bilaterales, la gran presencia corporativa de EU en China podría convertirse en una vulnerabilidad crítica. A medida que las disputas políticas previas entre China y otros socios comerciales como Japón y Corea del Sur se dispararon, los consumidores chinos expresaron su ira con boicots minoristas contra los productos japoneses y coreanos.

Hasta el momento, Beijing ha limitado la reacción de sus medios estatales mientras que Washington ha seguido mostrando su indignación. Pero el martes, Beijing cambió su actitud de moderación. El Ministerio de Comercio de China se quejó de un “chantaje” después de que Trump emitió instrucciones para preparar aranceles sobre otros 200 mil millones de exportaciones chinas.

“Si EU padece de una pérdida de racionalidad y emite una lista de aranceles, China deberá adoptar fuertes contramedidas, que serán medidas integrales que combinen cantidad y calidad”, dijo el ministerio en un comunicado.

La preocupación ahora para las compañías estadounidenses que operan en China es que Beijing puede responder no sólo con medidas comerciales formales sino también a través de una reacción nacionalista informal. “Gran parte de la influencia de China sobre las empresas estadounidenses en China, como GM, Ford, Starbucks, Nike y otros, puede promulgarse de manera informal”, dijo el Sr. Wolf.

“Si EU es representado por los medios chinos como un país que está hiriendo los sentimientos del pueblo chino, entonces las ventas de estas empresas se verían afectadas no por la acción reglamentaria oficial sino por boicots del consumidor”, agregó.

Según Wolf, un sector especialmente vulnerable sería el turismo chino hacia EU, que el año pasado superó a los frijoles de soja, los aviones, la maquinaria eléctrica y otros artículos como el mayor producto de exportación de EU a China.

“China tiene menos armas en términos de imponer aranceles, pero la historia muestra que hay varias medidas que podría implementar con respecto a las compañías estadounidenses, especialmente a las que están presentes en China”, dijo Kuijs.