Financial Times

Republicanos necesitan el voto latino si quieren volver a la Casa Blanca

Los latinos son una parte importante del electorado pues representan un 11%, pero ese crecimiento es especialmente problemático para el Partido Republicano, porque los hispanos en la mayoría de los estados tienden a votar por los demócratas.
Demetri Sevastopulo y Megan Murphy
22 mayo 2015 18:5 Última actualización 24 mayo 2015 5:0
  [La Casa Blanca respalda un proyecto de ley que amplíe temporalmente tres meses la prestación a los desempleados./Bloomberg] 

Los republicanos saben que necesitan del voto latino para llegar a la Casa Blanca. (Archivo/Bloomberg)

Mientras el exvicepresidente Dick Cheney se preparaba para hablar durante una cena con congresistas republicanos en marzo, un grupo de latinos protestaba afuera llevando pancartas que decían: "Los inmigrantes votamos".

Los manifestantes mencionaron algo que ahora el Partido Republicano acepta abiertamente: debe ganarse la simpatía de los votantes latinos para tener una oportunidad real de ocupar la Casa Blanca en 2016.

"Es ampliamente reconocido que nuestro partido tiene que luchar enérgicamente por el apoyo hispano", dice Mel Martínez, cubano-americano y exsenador republicano de Florida.

El desafío que enfrenta el Partido Republicano es evidente por la cautela con que sus candidatos a la Casa Blanca tratan el tema de la condición jurídica de más de 11 millones de inmigrantes ilegales que residen actualmente en EU, muchos de los cuales son hispanos.

Los candidatos que son percibidos como "blandos" con un grupo que la base conservadora del partido considera infractores de la ley, se arriesgan a perder apoyo en las primarias republicanas. Pero las posibilidades del partido en las elecciones van a disminuir si los candidatos adoptan una posición estricta que aliene a un grupo minoritario vocal y cada vez más poderoso.

De 1980 a 2013, el número de latinos aumentó del 6.5 al 17 por ciento de la población estadounidense, equivalente a 54 millones de personas. Para el año 2060, los hispanos representarán el 29 por ciento de la población.

"La gente sabe que el crecimiento hispano es el elefante en la habitación y que con ignorarlo no se va a lograr nada", dice Erica Bernal-Martínez, subdirectora ejecutiva de la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Electos y Designados.

El electorado hispano ha crecido en 3.9 millones de personas en los últimos cuatro años y ahora constituye el 11 por ciento de los votantes elegibles, según Pew Research, un grupo de estudio con sede en Washington. El crecimiento es especialmente problemático para el Partido Republicano, porque los hispanos en la mayoría de los estados tienden a votar por los demócratas.

Mark López, director de investigación hispana de Pew, dice que el tema se hizo evidente en 2012, cuando Mitt Romney, el candidato republicano a la presidencia, ganó sólo el 27 por ciento del voto latino en comparación con el 71 por ciento de Barack Obama. Lo anterior representó una fuerte disminución en comparación con el año 2004 cuando George W Bush atrajo un mayor apoyo hispano en los estados de Texas y Florida para obtener el 44 por ciento del voto latino.

Poco menos de la mitad de todos los latinos viven en California y Texas, dos estados fronterizos. Pero a medida que los hispanos se dispersan cada vez más por EU, forman un bloque más potente. William Frey, demógrafo de la Brookings Institution, un grupo de estudio, dice que las dos ciudades con mayor crecimiento de población latina entre 1990 y 2010 están en Carolina del Norte: Charlotte y Raleigh tuvieron crecimientos de población latina de 1.715 y 1.548 por ciento respectivamente.

ESTADOS DEL SUR, LOS DE MAYOR CRECIMIENTO

Los estados con mayor crecimiento de la población latina están en el sur y el sureste. Según Pew, Alabama registró el mayor incremento desde 2000 hasta 2011 con un crecimiento del 158 por ciento, y Carolina del Sur, Tennessee y Kentucky se situaron inmediatamente detrás.

Dado que las tendencias apuntan hacia una mucho mayor influencia hispana en todo el país, los candidatos presidenciales para las elecciones de 2016 planean enfocarse en los estados fluctuantes clave donde el electorado latino ha aumentado desde 2004.

La proporción de votantes hispanos elegibles en Nuevo México ha crecido 4.1 puntos porcentuales hasta el 39.7 por ciento. En Colorado, el aumento fue de tres puntos porcentuales, hasta el 14.4 por ciento, y Nevada registró un aumento de 7.5 puntos porcentuales, hasta el 17.1 por ciento.

Pero el estado clave más importante es Florida – que tiene 29 votos electorales, tercero después de California y Texas – donde la ganancia fue de 6.3 puntos porcentuales, hasta el 17.6 por ciento.

En las 17 elecciones presidenciales desde la segunda guerra mundial, Florida ha votado por los republicanos 11 veces y por los demócratas en seis ocasiones. Pero tres de las victorias demócratas ocurrieron en las últimas cinco elecciones, lo que lleva a algunos a sugerir que los hispanos en el "Estado del Sol" ahora se inclinan hacia los demócratas.

López dice que en 2008 los votantes hispanos demócratas registrados superaron en número a los votantes hispanos republicanos registrados y desde entonces se ha mantenido esa proporción.

Hay varias razones para el cambio. A diferencia de otros estados, los latinos de Florida han tendido a votar por los republicanos, en parte debido a la presencia de un gran número de cubano-estadounidenses que están a favor del partido. Pero en las últimas dos décadas ha disminuido la proporción de cubanos dentro de la población hispana del estado.

Además, el 57 por ciento de los cubanos que llegaron a EU desde 1990 se inclinan hacia los demócratas, en comparación con el 35 por ciento de los que llegaron antes de ese año, según Pew.

Martínez dice que los republicanos "tienen muchas posibilidades" de ganar Florida. El exsenador de Florida señala que ganó su escaño en 2004 con el 60 por ciento del voto hispano, y añade que los republicanos tienen dos candidatos presidenciales que serían muy fuertes en Florida. Él apoya a Jeb Bush, exgobernador de Florida que habla español y cuya esposa es mexicana, pero dice que Marco Rubio, el senador cubano-estadounidense de Florida, también atraería un fuerte apoyo de los latinos.

"La mejor noticia para 2016 es que mis dos candidatos favoritos de Florida hablan español con increíble fluidez y son muy conocedores de la cultura hispana", dice Martínez.