Financial Times

¿Por qué en EU le temen tanto a los autos autónomos de Tesla?

Pese a que Musk se ha jactado de que el sistema de autoconducción de Tesla es dos veces más seguro que un conductor humano, los reguladores de EU señalan las deficiencias que terminaron en un fatal accidente.
Richard Waters
12 septiembre 2017 22:22 Última actualización 13 septiembre 2017 5:0
Ismael Angeles

Ismael Angeles

Los reguladores estadounidenses han señalado las deficiencias en la aplicación de Tesla de su tecnología de autoconducción de automóviles como una de las causas principales del primer accidente fatal de un coche que estaba operando en gran medida bajo su propio control.

El jefe ejecutivo de Tesla Elon Musk se ha jactado de que el sistema denominado Autopilot de su compañía es capaz de conducir largas distancias sin intervención humana, y la compañía afirma que su tecnología más avanzada es dos veces más segura que un conductor humano.

Sin embargo, una audiencia pública del accidente fatal por parte de la Junta Nacional de Seguridad del Transporte (NTSB, por sus siglas en inglés) el martes destacó las “limitaciones operativas” de la tecnología, las cuales dejaron al conductor sin preparación para reaccionar a tiempo para evitar el accidente.

Joshua Brown, propietario de un Tesla, murió el año pasado cuando su coche chocó contra el costado de un camión que estaba cruzando la carretera. Las cámaras del coche no detectaron el costado blanco del camión en la luz brillante del sol. Los datos recuperados del Tesla Model S mostraron que las manos del conductor no estaban en el volante en el momento y que no había intentado aplicar los frenos.

Las acciones del conductor del camión fueron una de las tres causas del accidente, según Robert Sumwalt, presidente de la NTSB. Dijo también que Brown había confiado exageradamente en el sistema Autopilot, y que la tecnología de autoconducción no había sido diseñada para operar en la carretera donde se produjo el accidente.

“¿Cómo pudo un conductor volverse excesivamente dependiente de la automatización del coche?” preguntó Sumwalt, añadiendo: “¿Por qué Tesla permitió que el vehículo fuera operado en modo de Autopilot en caminos para los que el Autopilot no fue diseñado?”.

El Model S estaba circulando por una vía que otros vehículos podían atravesar, cuando el Autopilot fue diseñado para la conducción en carreteras. En su manual del conductor, Tesla “se contradijo” al advertir que la tecnología no estaba diseñada para estas calles, aunque también pareció indicar que el Autopilot se desconecta automáticamente”, dijo Sumwalt.

La tecnología de Tesla está diseñada para cumplir con el segundo de los cinco niveles de la tecnología de autoconducción, el mayor nivel de tecnología en uso en las carreteras de hoy en día. Esto significa que aunque sus coches están diseñados para manejar tareas como el cambio automático de carril, la aceleración y el frenado, también dependen de que el conductor monitoree constantemente la carretera y esté listo para intervenir.

Según la NTSB, los datos registrados por el Model S mostraron que Brown tuvo sus manos sobre el volante sólo 25 segundos de los 37 minutos previos al accidente. El coche mostró siete advertencias durante ese período, y Brown tocó el volante tras cada una de ellas durante el tiempo suficiente para que la advertencia se desactivara.

La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA, por sus siglas en inglés) a principios de este año llegó a la conclusión de que no había necesidad de llamar a revisión los coches de Tesla para solucionar ningún defecto tecnológico como resultado del accidente. Pero un funcionario advirtió en el momento que la manera en que Tesla explicó el uso del sistema a los conductores había provocado una “confusión. . .y el uso del sistema fuera de su dominio previsto”.

En un comunicado, la familia de Brown señaló las mejoras que Tesla había hecho a su tecnología tras estudiar el accidente: “Joshua creía, y nuestra familia sigue creyendo, que la nueva tecnología automovilística y la migración a la conducción autónoma ya han salvado muchas vidas.

El cambio siempre viene con riesgos y la tolerancia cero ante los accidentes fatales detendría la innovación y las mejoras”.