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Peso mexicano se desploma a un mínimo histórico – ¿y ahora qué?

¿Qué estrategia aplicarías en relación al peso mexicano? El país que es considerado por numerosos analistas como uno de los pocos lugares positivos dentro del mundo emergente, también tiene una de las monedas con peor rendimiento este año.
Jonathan Wheatley/ Jude Webber
02 julio 2015 19:58 Última actualización 03 julio 2015 5:0
FT. Peso mexicano se desploma a un mínimo histórico – ¿y ahora qué?.

Los estrategas mantienen puntos de vista opuestos acerca del próximo movimiento de la moneda. (El Financiero)

¿Qué estrategia aplicarías en relación al peso mexicano? El país que es considerado por numerosos analistas como uno de los pocos lugares positivos dentro del mundo emergente, también tiene una de las monedas con peor rendimiento este año.

El peso alcanzó un mínimo intradiario de más de 15.83 por dólar estadounidense el jueves, su peor nivel desde la revaluación de la moneda en 1993. Se ha estado deslizando desde mediados del año pasado, cuando contaba con un valor de alrededor de 13 pesos por dólar.

Los analistas aseguran que numerosos factores están teniendo influencia. Uno de los más obvios es que México – como exportador de crudo – se vio afectado por la fuerte caída del precio del petróleo desde junio de 2014. El deslizamiento del año pasado también puede haber sido exacerbado por una visión por parte de los mercados de que la Reserva Federal de EU pudiera moverse más agresivamente de lo pensado anteriormente para ajustar la política monetaria.

José Isaac Velasco, economista principal de Banco Ve por Más, declaró que la proximidad de un alza de tasas por parte de la Fed ha contribuido a las recientes caídas del peso, junto con la turbulencia de los mercados ocasionada por la crisis griega y la posibilidad de un acuerdo nuclear con Irán que pudiera significar su regreso a la producción petrolera.

“El efecto (de Grecia) sobre el peso ha sido más fuerte que sobre otras monedas de mercados emergentes debido a que el peso se utiliza como instrumento de cobertura en la región, ya que es más líquido”, dijo.

Bernd Berg, estratega cambiario de Société Générale (SocGen) en Londres, anticipa que este bajo rendimiento continúe. El 8 de mayo, cuando el peso estaba en 15.24 por dólar, recomendó pedir préstamos de pesos para comprar dólares. En ese momento, esperaba que el peso cayera a alrededor de 16 pesos por dólar, generando suficientes ganancias de la posición para justificar su “carry” (acarreo) negativo – la diferencia entre los costos de financiamiento en México y EU – de 0.23 puntos porcentuales al mes.

El miércoles, con el peso en 15.79 por dólar, él declaró que el intercambio había obtenido un beneficio neto de 3.5 por ciento del costo de “carry” y reiteró su recomendación, ahora con una tasa objetivo de 17 pesos por dólar. “El peso mexicano (MXN) continúa siendo una de las monedas de los mercados emergentes más vulnerable a la renovada tensión generada una vez que resurgieron los temores relacionados con la Fed”, escribió Berg.

Pero no todo el mundo piensa que el peso continuará cayendo.

“Creo que es muy prematuro hablar de esos niveles (17 pesos por dólar)”, dijo Velasco de Ve por Más. Él señaló que una encuesta reciente de 26 bancos llevada a cabo por Banamex, un enorme banco, encontró una predicción media de 15.09 pesos por dólar a finales de este año, aunque dentro de un amplio rango entre 14.30 y 16.50.

Benito Berber, estratega de Nomura en Nueva York, opina lo contrario de Berg de SocGen. Él ve el cambio del peso este año en un rango de entre 15.00 y 15.60, lo cual él dice se ha evadido de forma temporal debido a que la crisis griega ha sido transmitida a México a través de la caída de precios de las acciones estadounidenses.

Pero el peso se recuperará, aseguró Berber: el programa de reformas del gobierno obtendrá resultados y, específicamente, los planes de subastar 14 bloques de exploración de petróleo y gas el 15 de julio en la misma zona de los últimos grandes descubrimientos, elevará a los activos mexicanos.

Por lo tanto, él recomienda contar con que el peso se apreciará – pero no sólo frente al dólar estadounidense. Él y su colega João Pedro Ribeiro esta semana recomendaron pedir préstamos en reales brasileños para comprar pesos mexicanos – a un costo de “carry” de alrededor de 0.87 puntos porcentuales al mes.

El cambio utiliza una tasa a plazo de tres meses de 4.91 pesos por real al comienzo, con un objetivo de 4.71. La tasa “spot” – o tipo de cambio al contado – de cerca de 5.05 cuando se comenzó, tendría que llegar a cerca de 4.86. (Era 4.64 en marzo, anotó Berber.)

“El ‘carry’ es tan grande, que esta operación tiene que funcionar en las próximas semanas o el diferencial de tasas de interés va a acabar con nosotros”, admitió Berber.

Pero ¿por qué funcionaría? En un lado de la operación, declaró Berber, se encuentra la perspectiva positiva de México. Por otra, la negativa de Brasil.

“Es evidente que hay riesgo político en Brasil”, aseguró. “Creemos que la agencia de calificaciones crediticias Moody’s reducirá la calificación del país, y su economía necesita un ajuste a una tasa de cambio nominal más débil”.

El real brasileño cayó fuertemente frente al dólar estadounidense durante el año pasado a medida que se volvió evidente a los inversores el alcance de su deterioro económico y el enorme escándalo de corrupción. La moneda se recuperó un poco después de que la crisis pasó su pico inicial.

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