Financial Times

Los retos de Trump en la política exterior

Expertos en política ven con gran incredulidad los nombramientos que ha propuesto el próximo presidente de EU a diversos cargos, lo que hace suponer modificaciones a la política exterior de la nación más poderosa del mundo.
Gideon Rachman Financial Times
13 diciembre 2016 19:40 Última actualización 14 diciembre 2016 5:0
FT. Los retos de Trump en la política exterior.

Su actitud refleja una improvisación caótica en lugar de un planteamiento estratégico. (El Financiero)

Donald Trump parece haber llevado las técnicas de Twitter a la construcción de su gobierno. En Twitter “trolling” se define como “hacer una publicación deliberadamente ofensiva en línea con el objetivo de molestar a alguien”. En este espíritu, el Sr. Trump ha puesto a alguien que niega el cambio climático a cargo de la protección del medio ambiente; un oponente del salario mínimo como secretario del trabajo; un teórico de la conspiración a cargo del Consejo de Seguridad Nacional; y un proteccionista en el departamento de comercio. La cereza sobre el pastel podría ser el nombramiento de Rex Tillerson, quien recibió la Orden de la Amistad del Kremlin, como secretario de Estado.

La incredulidad y alarma que han causado los nombramientos de Trump en el establecimiento de Washington se agravan por su desdén hacia los propios expertos del gobierno. Sin embargo, los nombramientos, mensajes de Twitter y llamadas telefónicas de Trump no hacen más que insinuar futuros cambios en el enfoque de EU con respecto al mundo. Los cambios reales sólo pueden ocurrir después de que el nuevo presidente asuma el cargo el 20 de enero. Por ahora, es mucho más fácil identificar los cinco grandes retos que enfrentará que predecir los resultados finales.

Rusia.

Tanto la retórica de Trump como sus nombramientos tempranos indican un fuerte deseo de un acercamiento con Rusia. El Kremlin claramente espera que EU levante las sanciones económicas que fueron impuestas tras su anexión de Crimea. Trump podría también encontrar causa en común con Vladimir Putin en Siria, dejando de lado la insistencia de EU en la destitución de Bashar al-Assad.

Pero realizar estos cambios será muy controversial. La intervención de Rusia en nombre de Trump durante las elecciones, junto con el esperado nombramiento de Tillerson, han ocasionado espeluznantes especulaciones sobre la verdadera naturaleza de la relación de Trump con Rusia.

Europa.

Trump ha sido abierto en su desprecio por Angela Merkel, la canciller alemana, describiendo sus políticas de refugiados como “dementes”. Ahora existe el temor en los gobiernos francés y alemán de que el Sr. Trump pueda tratar de ayudar a la extrema derecha europea apoyando a Marine Le Pen en las elecciones presidenciales francesas de mayo, o a la Alternativa para Alemania en las elecciones de septiembre. En ese caso, tanto el Kremlin como la Casa Blanca estarían trabajando por la derrota de la canciller alemana.

Irán.

Revertir la política estadounidense sobre Irán sería mucho más fácil para Trump. Los republicanos en el Congreso comparten su desdén por el acuerdo nuclear de Barack Obama con Irán. Algunos de los nombramientos clave de Trump, incluyendo el general Michael Flynn, su consejero de seguridad nacional, son particularmente conocidos por su hostilidad hacia Irán. Eliminar el acuerdo nuclear podría poner a EU en camino a una guerra con Irán.

El Medio Oriente y el terrorismo.

Más allá de Irán, el nuevo presidente enfrentará una serie de conflictos, desde Siria hasta Irak y Afganistán. Trump siempre ha defendido un enfoque mucho más feroz de la guerra contra el “terrorismo islámico radical”. Pero sus asesores no están de acuerdo con lo que eso podría significar. Algunos abogan por una participación militar y política estadounidense mucho más profunda en el Oriente Medio. Otros sostienen que tal política sería contraproducente y están instando por una concentración mucho más estrecha en contraterrorismo.

China.

A largo plazo, el reto internacional más importante que enfrenta EU es cómo manejar el ascenso de China. Los primeros movimientos de Trump han señalado la posibilidad de un cambio radical en el enfoque de EU y un fuerte aumento de las tensiones con Beijing. Trump ha hablado de imponer aranceles punitivos a las exportaciones chinas. Su llamada telefónica con el presidente Tsai Ing-wen de Taiwan dio reversa a décadas de política exterior del país y fue una afrenta a Beijing.

La actitud de Trump ante la política exterior se asemeja más a una improvisación caótica que un planteamiento estratégico.

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