Financial Times

El mundo observa el experimento salarial de Gran Bretaña

La nueva política salarial que comienza esta semana en la Gran Bretaña impulsará un incremento cuatro veces más rápido comparado con ingresos promedio para trabajadores con bajos salarios este año.
Sarah O’connor
29 marzo 2016 20:19 Última actualización 30 marzo 2016 5:0
FT. El mundo observa el experimento salarial de Gran Bretaña.

Varios gobiernos están revisando sus políticas respecto al salario mínimo ante los resultados conseguidos. (El Financiero)

“Siento que estoy en el cielo”, dijo el ministro de aptitudes de Inglaterra en un discurso reciente conforme se prepara para presidir sobre el incremento más rápido en el salario mínimo en la historia del país.

La nueva política que comienza el viernes impulsará un incremento cuatro veces más rápido comparado con ingresos promedio para trabajadores con bajos salarios este año.

El mundo estará observando. Los gobiernos en muchos países desarrollados están revisando sus políticas con respecto al salario mínimo conforme intentan enfrentarse a la inequidad y al crecimiento anímico de los salarios.

El estancamiento de los salarios en años recientes ha sido atribuido al incremento de la competencia global, el debilitamiento de la negociación colectiva, una desaceleración del crecimiento de la productividad y la manera en la que la tecnología ha socavado algunos empleos de medio nivel.

En respuesta, Alemania introdujo el primer salario mínimo en su historia el año pasado; Shinzo Abe, el primer ministro de Japón, ha pedido incrementos del 3 por ciento al año del salario mínimo en el futuro previsible; y alguna ciudades estadounidenses como Seattle están elevando sus pisos salariales a 15 dólares por hora.

Países en desarrollo como Malasia también están usando el salario mínimo para redistribuir el crecimiento más equitativamente y animar a los empleadores a alzar la cadena de valor.

Como concluye Richard Dickens, un profesor de economía en la Universidad de Sussex: “El salario mínimo nunca ha sido tan popular. La siguiente pregunta es: ¿Cuánto podemos subirlo?”.

Ésta es la pregunta que el nuevo salario digno nacional de Gran Bretaña — que comienza en 7.20 libras por hora (10.34 dólares) y alcanzará cerca de 9 libras por hora (12.92 dólares) para 2020 — pondrá a prueba.

Nick Boles — el ministro de aptitudes y miembro del Partido Conservador — declaró que será “uno de los incrementos más grandes del salario mínimo legal que ha realizado el mundo occidental en memoria reciente”.

Pero los Conservadores no siempre tuvieron la misma opinión sobre el salario mínimo. De hecho, el partido se opuso a la introducción de la política en el Reino Unido en 1998, argumentando que destruiría empleos. “Tenemos el fervor de conversos”, admitió Boles.

Muchos economistas han cambiado de parecer. Los libros de economía antes aseveraban que al subir el salario por encima del valor que crea para los empleadores, se reduce la demanda del trabajo. En otras palabras, el salario mínimo cuesta trabajos.

Pero los economistas han matizado sus opiniones, en gran parte debido a la experiencia de países como el Reino Unido, el cual hasta el momento ha mantenido incrementos constantes en el salario mínimo sin crear daños notables en los empleos.

Los primeros indicios de Alemania también son positivos. A pesar del nerviosismo por parte de las empresas sobre la introducción de un salario mínimo de 8.50 euros por hora el año pasado, la tasa de desempleo ha seguido bajando y ahora se encuentra en niveles récord bajos.

La pregunta importante es si el Reino Unido puede mantener su fuerte récord de empleo, particularmente para los trabajadores menos capacitados, que ahora van a costar más para emplear.

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