Financial Times

¿Cómo es el mundo del personal privado?

Qué sentirán afamados chefs que han pasado largas jornadas en los principales restaurantes del mundo y que ahora trabajan para familias acaudaladas y eso incluye darle de comer a las mascotas.
Emma Jacobs Financial Times
13 febrero 2017 21:25 Última actualización 14 febrero 2017 5:0
Cocina. (Cocina Barcelona)

Niñeras, chefs y tutores pueden atraer sustanciosos salarios. (Cocina Barcelona)

James Hunt está acostumbrado a cocinar con “foie gras” y zanahorias orgánicas recogidas a mano en las islas Hébridas. Pero para los clientes privados realmente exigentes, el chef verterá sus habilidades culinarias a la creación de dietas a la medida, como la que elaboró para una dama que seguía un estricto régimen “verde frío vegano”.

Tal es la peculiaridad de la vida de un chef privado que atiende las necesidades de acaudaladas familias en sus casas y villas vacacionales. “Si quieren trufas vas a comprarlas”, comentó el Sr. Hunt. “Si quieren que alimentes a su perro, alimentas al perro”.

¿Cómo se siente él, como un chef que pasó décadas aprendiendo su oficio en restaurantes de lujo, acerca de preparar una comida para una mascota? “Estás trabajando para una familia y el perro es parte de la familia”, agregó el Sr. Hunt, “igual que sus primos o tías”.

Los economistas y los expertos prevén que la automatización y la robótica reemplazarán numerosos empleos profesionales en los campos del derecho y de la banca. Pero es bastante probable que el conjunto de exclusivo personal doméstico que se dedica a atender a los más adinerados resulte ser resiliente. Este tipo de personal proporciona un servicio exclusivo, personalizado y a la medida — respaldado por adulación y atención a los caprichos — que es difícil imaginar que los robots puedan manejar totalmente.

El mundo de cocineros privados, de tutores a tiempo completo, de administradores de hogares y de niñeras es muy diferente del futuro de los empleados domésticos que JB Priestley previó en 1927. El escritor y comentarista social pronosticó que el servicio doméstico se volvería “tan obsoleto como el caballo”, y se disolvería junto con las rígidas divisiones de clase social.

Pero Jacqueline Townsend, consultora principal de Exclusive Household Staff, una agencia de contratación de alto nivel, comentó: “El público se sorprendería de cuántos hogares de Londres tienen personal. Es un pequeño mundo cerrado”.

Sin embargo, los datos muestran una disminución desde la época del Sr. Priestley. El censo de 1911 mostraba 1.5 millones de empleados domésticos privados en Inglaterra y Gales. Para 2016, según la Oficina Nacional de Estadísticas, la cifra del Reino Unido era de 97 mil, aunque esa cifra incluye a los empleados independientes que normalmente “viven fuera de la casa” donde trabajan.

El servicio doméstico resulta no ser obsoleto después de todo. Fuera del personal privado de hogares, las aplicaciones como TaskRabbit les permiten a los clientes comprar servicios de limpieza por hora con solamente tocar una pantalla. Tales aplicaciones representan la más reciente encarnación de las agencias de personal doméstico que sirven a las clases medias.

Pero existe un grupo exclusivo de profesionales altamente calificados, educados y móviles que compiten por los mejores empleos y por los grandes salarios. Un chef muy solicitado pudiera ganar hasta 70 mil libras (87 mil 422 dólares) al año; un administrador del hogar hasta 120 mil libras (149 mil 900 dólares).

Existe cierta preocupación entre los reclutadores acerca del impacto del Brexit sobre la capacidad del personal doméstico de movilizarse alrededor del mundo. Sin embargo, Gran Bretaña sigue atrayendo a los ricos. A numerosos clientes extranjeros, insisten los reclutadores, les gustan las agencias británicas. Parece que la “britanidad” sigue siendo altamente comercializable y evoca una cierta nostalgia global.

Para los propios empleados, el estatus es complicado. Nathaniel McCullagh, el director de Simply Learning Tuition, una agencia que empareja a tutores con clientes, reflexiona acerca de sus propias experiencias con las familias a cuyos hijos él sirvió de tutor.

“Tú eres parte del personal, así es que tienes que ser muy ingenioso sobre cómo te presentas a los amigos de la familia, o a otros miembros de la familia, porque definitivamente no eres un invitado”.

Cuando un hogar privado es el lugar de trabajo, el trato del personal puede ser arbitrario. Paloma Irving, la directora general de Irving Scott, una consultora de personal privado con sede en Londres, comentó: “Puede ser un entorno difícil. Estás en las cuatro paredes de alguien, expuesto a berrinches y a demandas. Es un trabajo extremadamente exigente”.

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